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Oramos con MARÍA,
Madre de nuestro pueblo
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Canto – plegaria
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Agosto / Sept - 2002
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María,
MADRE de nuestro PUEBLO
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Rostro de MARÍA
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Madre de nuestro pueblo,
los hombres abren el corazón,
quieren llamarte MADRE,
en sus palabras, en su canción.
Madre te llaman los pobres,
pobres sin pan ni calor,
pobres sin libro en las manos,
pobres sin una ilusión.
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Madre te llama el que sufre
penas de llanto y dolor,
penas de verse oprimido,
penas que evoca el amor.
Madre te llamas del pueblo,
pueblo nacido en la cruz,
pueblo que marcha hacia el cielo,
Madre del pueblo eres tú
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Reflexiones para la vida
Estos meses de agosto y septiembre nos van a ofrecer, al menos tres cuadros marianos, con
sus fiestas correspondientes y que, sin lugar a dudas, ofrecen como tres dimensiones diferentes, pero hermosamente complementarias. Así, la Asunción de María (15 de agosto), la Natividad de María (8 de septiembre y fiesta de Angosto), y la Madre Dolorosa (15 de septiembre), manifiestan claramente una ESPIRITUALIDAD mariana profunda y entrañablemente vital. Si a estas fiestas añadimos otras advocaciones que también "iluminarán" estos meses (así, la Blanca, en Vitoria-Gasteiz, el 5 de agosto; Santa María Reina, el 22 de agosto; Nuestra Sra. de Aránzazu, el 9 de septiembre; La Merced, el 24 de septiembre... por citar sólo los más destacados de nuestro entorno), descubriremos que realmente es rica la conciencia filial respecto a María, la Madre. Desde ahí que esta fiestas de nuestros pueblos y en tantos rincones de nuestra geografía, nos anima a realizar esta reflexión y todo ello nos sugiere la contemplación de MARÍA como MADRE de NUESTRO PUEBLO.
También es verdad que en nuestra cultura se está produciendo un notable declive religioso y,
por lo mismo, de las fiestas marianas. Por eso mismo, nos parece interesante y bonito que un corazón creyente mire a María y descubra en Ella esa PRESENCIA MATERNA, como tantas generaciones de creyentes lo han experimentado.
Hay un dato en nuestra historia: la conciencia y la intuición del corazón creyente han
descubierto y experimentado a María como MADRE CERCANA. ¡Es un hecho! Muy probablemente con expresiones y formas pobres, a veces distorsionadas,... que es necesario purificarlas y sanearlas. Pero todo ello, está también tejida de una espiritualidad en torno a Ella.
Todos sabemos que la cercanía materna es VITAL en la vida humana. Así también, la
Madre, María, coopera en nuestro NUEVO NACIMIENTO a esa vida que Dios ofrece gratuita y constantemente. Ella la acepta, la hace suya y luego la ofrece a sus hijos.
- Ella, viviendo en disponibilidad total, nos anima a la ACOGIDA de Dios en nuestras
vidas.
- Ella, la humilde servidora del Señor, nos anima a la CONFIANZA en los planes de
Dios.
- Ella, que se gastó en el servicio callado y humilde, nos anima a "ser para los demás".
- Ella, la madre solícita de Jesús y de la primera Comunidad Cristiana, nos exhorta y anima
con su amor a "ser la comunidad viva" de Jesús.
Que estas fiestas marianas nos animen a todos los admiradores de María y a todos los
Amigos de Angosto, a vivir intensamente la cercanía MATERNA de María, Ella que es la Madre de nuestro pueblo, también hoy.
¡Feliz experiencia junto a María, la Madre!
SANTA MARÍA, Madre de nuestro pueblo,
ruega por nosotros.
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«A solas con la Madre»
Señora, Madre de Cristo,
no vengo ahora a rezar.
Yo nada tengo que ofrecer
y nada tengo que pedir.
Vengo sólo para mirarte a Ti, Madre.
Mirarte, llorar de felicidad
al pensar que soy tu hijo,
y que Tú estás aquí.
¡Estar contigo donde Tú estás, María!
No decir nada,
contemplar tu rostro.
Dejar al corazón que cante
con sus propias palabras.
No decir nada,
sólo cantar,
porque se tiene lleno el corazón.
Porque Tú eres hermosa.
Porque Tú eres inmaculada,
La mujer en la gracia por fin restaurada.
Porque eres la madre de Jesucristo,
que es la Verdad en tus brazos,
y la Esperanza y fruto único.
Porque Tú estás aquí siempre,
nada más porque Tú eres María,
nada más porque existes,
te doy las gracias,
Madre de Cristo y mía.
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Paul CLAUDEL
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