(Mientras el sacerdote guarda el Santísimo en el sagrario,
cantamos:)


La Virgen sueña caminos, está a la espera,
la Virgen sabe que el niño está muy cerca.
De Nazaret a Belén hay una senda,
por ella van los que creen en las promesas.

Los que soñáis y esperáis la Buena Nueva
abrid las puertas al Niño que está muy cerca.
El Señor cerca está, él viene con la paz.
El Señor cerca está, él trae la verdad.

En estos días del año el pueblo espera
que venga pronto el Mesías a nuestra tierra.
En la ciudad de Belén llama a las puertas,
pregunta en las posadas y no hay respuesta.

La tarde ya lo sospecha, está alerta,
el sol le dice a la luna que no se duerma.
A la ciudad de Belén vendrá una estrella,
vendrá con todo el que quiera cruzar fronteras.

(Coro 1: Sí, vendrá el Señor,
como vuelve la nieve en Navidad,
como regresa el pájaro al nido,
como la lluvia fresca.

Coro 2: Vendrá el Señor,
recorrerá las calles de nuestra ciudad
buscando en los suburbios
al que agoniza y muere
herido de soledad y tristeza.

Coro 1: Vendrá el amor,
porque el amor no muere
ni se cansa de esperar.
Su amor es más fuerte que la muerte.

Coro 2: Vendrá el Señor
al alba de nuestra existencia,
cogiendo nuestros brazos cansados,
sosteniendo nuestro sí. Amén.

EL RINCÓN DE LA CELEBRACIÓN
CELEBRACIÓN DE ADVIENTO
Notas preliminares

- Esta celebración del Adviento se
puede hacer en la Iglesia o en
casa. Sólo se necesita un lugar
tranquilo y una vela.

- Si prefieres la Iglesia y estás con
tu grupo o comunidad, pide al
sacerdote que exponga el
Santísimo, así todos los gestos que
realices tendrán más significado.

- ¡Ah! y no te olvides de abrir tu
corazón al que ya llega.

1.- AMBIENTACIÓN - MOTIVACIÓN
Lector: Empezamos el Adviento y renovamos la esperanza, la ilusión. Es,
sin duda, un tiempo litúrgico privilegiado y necesario. Después de tantos
domingos "ordinarios", podríamos caer en la tentación de acostumbrarnos.

Si nos acostumbramos, nos endurecemos y nos cansamos, y nos dormimos.
Ésta es nuestra debilidad y nuestra mediocridad, que hacemos rutina hasta
del misterio. Que viene Dios en la Eucaristía, y enseguida miramos al reloj
porque nos aburrimos. Que viene Dios al corazón, y nos limitamos a
escuchar las oraciones de siempre.

Hay que reconocerlo humildemente y hasta con un poco de humor. ¿Por qué
no somos santos después de tantas comuniones, después de tanto beber en
la Fuente de la santidad?

El Adviento puede ayudarnos a recuperar la ilusión y el compromiso. Es
como un volver a empezar, un volver a poner el corazón a punto, un
renovar "el amor primero", como si todo se realizara por primera vez y
para mí. "No os acordéis de lo pasado. Yo lo renuevo todo".

Dios no sólo me creó, sino que me está creando cada instante. No sólo
exhaló su Espíritu, sino que me está alentando en cada momento. No sólo
vino hace más de 2.000 años, sino que viene siempre.

Comenzamos expresándolo con todo nuestro ser, en comunidad, con un
canto.

2.- CANTO

VAMOS A PREPARAR
EL CAMINO DEL SEÑOR.
VAMOS A CONSTRUIR
LA CIUDAD DE NUESTRO DIOS.
VENDRÁ EL SEÑOR CON LA AURORA,
EL BRILLARÁ EN LA MAÑANA,
PREGONARÁ LA VERDAD.
VENDRÁ EL SEÑOR CON SU FUERZA,
EL ROMPERÁ LAS CADENAS,
EL NOS DARÁ LA LIBERTAD.

El estará a nuestro lado,
El guiará nuestros pasos:
EL NOS DARÁ LA SALVACION.
Nos limpiará del pecado,
ya no seremos esclavos:
EL NOS DARÁ LA LIBERTAD.

Visitará nuestras casas,
nos llenará de esperanza:
EL NOS DARÁ LA SALVACION
Compartirá nuestros cantos,
todos seremos hermanos:
EL NOS DARÁ LA LIBERTAD.

Caminará con nosotros,
nunca estaremos ya solos:
EL NOS DARÁ LA SALVACION.
El cumplirá la promesa
y llevará nuestras penas:
EL NOS DARÁ LA LIBERTAD .

3.- ACTITUDES de ADVIENTO

a) Humildad y pobreza

(GESTO: nos colocamos cerca del Sagrario. ¿Lo merecemos?, ¿somos
dignos de entrar en su casa?... Sin embargo Jesús quiere que recostemos
nuestra cabeza contra su pecho, como Juan).

Lector: Nadie desea un Salvador ni espera su venida si no siente la
necesidad de ser salvado. Nadie desea los dones de Dios si se siente
suficientemente rico.


b) Deseo y esperanza

(GESTO: como los peregrinos que siguen andando aunque estén cansados,
porque ven -llenos de esperanza- cerca su meta, nos ponemos de pie)

Lector: Son virtudes fundamentales de Adviento. Hay que tener hambre y
sed de Cristo y de todo lo que Cristo supone, como es el Reino de Dios en
la tierra. Sin fuerte deseo no hay esperanza, y sin esperanza no hay
Adviento. El deseo tiene que ver con el amor.


c) Vigilancia y fe

(GESTO: La vírgenes prudentes no dejaron de vigilar y tampoco
permitieron que ni sus luces ni su fe se apagaran. Nosotros encendemos
las velas
como símbolo de nuestro anhelo por estar con Cristo y la fe
puesta en El)

Lector: Algo muy recomendado. Cuando se espera al esposo, nadie puede
dormir. Sobre todo cuando no se sabe la hora. Ni siquiera se sabe la forma
y la manera. El que no tiene los ojos bien abiertos no lo encontrará.
La vigilancia tiene que ver con la fe, que ilumina los ojos para que veamos
mejor al que viene a salvarnos.


d) Alegría

(GESTO: Cuando estamos cerca de un amigo nuestro corazón se alegra.
Ahora que estamos cerca de nuestro Amado, le recibimos con un
canto,
porque del corazón alegre nace la alabanza).

Lector: Nos preparamos a recibir algo muy grande y muy hermoso. La
vida se alegra no sólo con las realidades positivas, sino con las esperanzas
de estas realidades. Toda esperanza alegra el corazón. La esperanza
posibilita la ilusión y el esfuerzo,
"con la alegría de la esperanza" (Hb
3,6); reengendrados a una esperanza viva... por la cual rebosáis de
alegría" (1 P 1, 4. 6)
. Así alegría hasta rebosar.

4.- CANTO (o similar)
Jesús está entre nosotros,
El vive hoy y su Espíritu a todos da.
El es razón de nuestra vida,
es el Señor, nos reúne en pueblo de amor.

Cambia nuestras vidas con tu fuerza,
guárdanos por siempre en tu presencia,
tú eres verdad, tú eres la paz.

Rompe las cadenas que nos atan,
llénanos de gracia en tu palabra.
Gracias, Señor, gracias, Salvador.

Nuestras existencias hoy te alaban,
nuestros corazones te dan gracias,
Tú eres amor, tú eres canción.


- MOMENTO DE SILENCIO
(Interioriza el canto, la plegaria que hemos expresado. Es bueno
"despertar" el corazón).

5.- PREGON DEL ADVIENTO
(Como en las mejores ocasiones, hoy queremos ANUNCIAR algo a nuestro
corazón porque el momento lo merece. Escuchemos atentamente).

Hombre de hoy,
¿dónde has puesto tus ojos,
dónde tienes tu esperanza?

Hombre de hoy,
¿dónde tienes la meta de tu caminar?
Tienes hambre de todo y nada te sacia.
Tienes, tienes, tienes...
y tu tener no te da felicidad.
Te prometen y sigues decepcionado.

Hombre de hoy,
¡abre los ojos a lo que no esperas!
Mira, por los montes llega un hombre frágil,
sin apariencia especial.
Mezclado con los pecadores
se bautiza como uno de tantos
y nadie reconoce su don.
Sólo el Bautista confiesa:
"Soy yo el que tiene que ser bautizado,
no tú, autor del bautismo".
Este hombre frágil es el brote
que Dios ha sembrado entre los hombres
para que germine el Reino prometido.

Hombre de hoy,
escucha tu sed y tu hambre siempre insaciables
y abre tu corazón a lo nuevo.
Todo lo nuevo está dentro de Él.
No lo busques en tener,
ni lo busques en palabras que sabes que nunca se cumplen.

Hombre de hoy,
escucha tu soledad
y déjate encontrar por Aquel que viene a buscarte
en la fragilidad del silencio,
en la promesa que anuncia:
"Dios quiere al hombre. Hoy se acuerda de él".

6. ESCUCHA DE LA PALABRA
- Explicación: Introducción del LIBRO DE LECTURAS

Pero no vamos a caminar a oscuras. No. La luz de "ése que viene"
estará en medio de nuestra Comunidad. Es su promesa y también
nosotros queremos que así sea.

En estos momentos, se va a hacer presente en medio de nosotros el
LIBRO de LECTURAS, que a lo largo de estos meses nos va a iluminar
y a acompañar. Lo acogemos con todo nuestro ser y puestos de pie,
como en los momentos de gala.


- en silencio...

Lector: En el Adviento se nos invita reiteradamente a la vigilancia. Sabe
el Señor que tendemos al sueño, la modorra, la inconsciencia. Por eso nos
estimula con nuevas promesas y con nuevas sorpresas. Renovar la ilusión y
la esperanza.

Velad como el portero de la casa que espera la llegada del Señor, como la
esposa la venida del esposo, como el profeta espera el signo o la palabra,
como el creyente que espera el encuentro con su Dios.

Velad, porque el Señor viene, porque está cerca. No cedáis a la tentación
del sueño o a la despreocupación o el olvido o la alienación. Velad, es
tiempo de espera.


- Marcos 13, 33-37

"Estad atentos y vigilad porque ignoráis cuándo será el momento.
Al igual que un hombre que se ausenta:
deja su casa, da atribuciones a sus siervos, a cada uno su trabajo,
y ordena al portero que vele; velad, por tanto,
ya que no sabéis cuándo viene el dueño de la casa,
si al atardecer, o a media noche, o al cantar el gallo, o de madrugada.
No sea que llegue de improviso y nos encuentre dormidos.
Lo que a vosotros digo, a todos lo digo:
¡Velad!"

7.- MOMENTO DE SILENCIO
- haz sitio en tu vida y corazón a la PALABRA. Deja que resuene en tu
interior esa Palabra que hemos escuchado.

- sería bueno que alguien realice una breve explicación de este texto
evangélico, que nos ayude a profundizarlo y captarlo. No es cuestión de
que nos hagan un "sermón" sino que nos den unas CLAVES para su
comprensión.

8. PETICIONES
(Respondemos con un canto mientras un grupo de personas se
acercan al altar y colocan sus velas al lado del Santísimo.)

Señor, contra la vejez del espíritu, danos la juventud del Adviento; y contra
el desánimo crónico, danos la esperanza del Adviento.

Maranatha, ven Señor Jesús (bis)

Señor, contra el pesimismo generalizado, danos la ilusión del Adviento; y
contra la tristeza, danos la alegría del Adviento.

Maranatha, ven Señor Jesús (bis)

Señor, contra el cansancio agudo, danos el Espíritu del Adviento; y contra
la rutina, danos la oración del Adviento

Maranatha, ven Señor Jesús (bis)

9. ORACION DE ALABANZA
10. CANTO FINAL
11. PARA LLEVAR EN EL BOLSILLO...
ANTÍDOTO CONTRA CANSANCIOS

- Contra la vejez del espíritu, la juventud del Adviento.
- Contra el desánimo crónico, la esperanza del Adviento.
- Contra el pesimismo generalizado, la ilusión del Adviento.
- Contra la tristeza morbosa, la alegría del Adviento.
- Contra el cansancio agudo, el Espíritu del Adviento.
- Contra la rutina inconsciente, la vigilancia del Adviento.
- Contra la incapacidad radical, la oración del Adviento.