Usamos la palabra "ESCUELA" porque nos parece la más apropiada en
este caso.
Y es que aquí todos somos "discípulos", "alumnos". El
"Maestro" siempre es Él
, y lo es la misma "escuela" que enseña poco a
poco ese camino
, tan sugerente como personal. Y es que aquí no se trata
tanto de "aprender cosas", "adquirir conocimientos", cuanto de HACER
UN CAMINO, camino personal y/o grupal
, dependerá de los casos.

Éste es el asunto. Por lo tanto, supone mucho de IMPLICACIÓN
PERSONAL
y de compromiso, que nadie lo pude asumir por mí, y por
nosotros, grupos que nos reunimos y queremos hacer un camino, también en
esta dimensión de nuestra vida, y vida como creyentes.

Lo que vamos a ofrecer es un material y un posible esquema/método
para llevar a cabo ese encuentro
¿mensual? que como grupo nos hemos
propuesto. Pero... no es más que un ¿posible? esquema. Desde vuestra
situación y realidad, complétalo o cambia aquello que encaje mejor en
vuestro grupo; haz lo que quieras con ello. De hecho, si os sirve para
sugerir algo, o si os ofrece un material que os resulta aprovechable... nos
sentiremos satisfechos, y creeremos que nuestro esfuerzo y servicio, habrá
merecido la pena. ¿De acuerdo?

Aún más, si vuestro grupo tiene creados otros materiales que creéis que
pueden ayudar a otros grupos y los queréis COMPARTIR ...
¡Por
favor!, hacérnoslos llegar y los añadiremos a los nuestros, para que puedan
servir a otros grupos. ¡Qué fenomenal puede ser una iniciativa de este tipo!
Un SIGNO de comunión y de compartir, para nuestra cultura y sociedad
tan atomizada e individualista.

Ofreceremos un ESQUEMA MENSUAL; si vuestro grupo tiene más de
un encuentro mensual, necesitaréis otros materiales. Éstos, os pueden
sugerir otros posibles y que los podéis crear vosotros mismos. ¡Buen
trabajo!

ESCUELA DE ORACIÓN
Presentación
Marcelo Silvestri
Es posible que más de uno de vosotros piense que
es vana nuestra propuesta de crear una
"ESCUELA de ORACIÓN"
. Y probablemente
no le falte razón: es demasiado para nuestra
capacidad. Pero... si nos explicamos, es posible
que se entienda lo que queremos expresar y, desde
ahí, es posible que nos pongamos de acuerdo, o al
menos nos acerquemos en gran medida. ¡Vamos
allá!