MATRIMONIOS GAY, "UNA PASADA"


Puestos a jugar en "moderno", ustedes se han pasado. Se han pasado o
no han llegado. Hubiera sido mejor emplear otra figura jurídica y otra
expresión distinta que recogiera los elementos propios de ese tipo especial
de vida en pareja, para no confundir sus contenidos.

El respeto es elemental en cualquier sociedad, y ustedes han faltado al
respeto, con esa especie de asalto al matrimonio y a la familia. El
matrimonio es una marca registrada con contenido e historia propios.
Respeten la marca; no la adulteren con otros sucedáneos.

La comparación con el matrimonio para
hacerse sujetos de derecho es bastante
irracional y hasta ridículo, porque
sencillamente, una pareja gay es otra cosa.
La legalización de esta convivencia, la
aceptación normalizada por parte de la
sociedad para personas así requiere otra
figura distinta a la del matrimonio. Incluso
por respeto a estas parejas. Dicho así
"matrimonio gay", es una pasada.


Y DE LA PAREJA A LA FAMILIA

Reclamar el derecho a adoptar un niño, -que no sé si podrá llamarse
"hijo", por eso de madre o padre adoptivo, que le corresponde-, mal lo
veo para el niño, cuando pregunte a sus dos papás por su mamá, como
los otros niños; o cuando en la escuela deba rellenar una ficha con el
nombre de sus padres, o cuando sus compañeros le pregunten...; todos
sabemos que los niños en ocasiones son crueles. Ya me estoy viendo al
niño de cinco años con un cacao mental impresionante, y los dos papás
haciendo lo imposible -psicólogo incluido- para que su niño no sufra un
trauma. y por respetar las prioridades, la ley tutelar de los derechos del
niño, que son anteriores a cualquier exigible derecho de adopción -si es
que lo hay- debiera decir una palabra.

Reivindicar el derecho a vivir juntos o a convivir y a otros derechos justos
derivados de esta convivencia es muy distinto que pretender situarse en
paridad con el matrimonio. Sencillamente, porque es otra cosa. Puede
resultar tan aberrante el tema, como entender que los derechos de la mujer
exigen apropiarse o copiar las formas y conductas de los hombres.

Tengo también mis dudas sobre el derecho a cobrar una pensión de
viudez por el fallecimiento del compañero (digamos cónyuge). Hay un
serio agravio comparativo respecto, por ejemplo, a dos hermanas que
viven juntas y han soportado cada una las cargas de la otra, y que por no
inscribirse como matrimonio homosexual, la que soportó las labores de
casa, no pueda cobrar la pensión de su hermana fallecida.

Creo que equiparar la vida de dos homosexuales (ellos o ellas) al
matrimonio, es una pasada, no es serio.

Que el tema está ahí, que habrá que abordarlo comprensiva y
valientemente, que el amor es lo más bello donde quiera que florezca, y
deba ser cultivado y protegido y compartido, nadie lo dudará; pero darle
el nombre de matrimonio significa que el tema se ha despachado
frívolamente, que no se ha tomado en serio.





Mario Melgosa




Que el tema está ahí,
que habrá que
abordarlo
comprensiva y
valientemente, que el
amor es lo más bello
donde quiera que
florezca, y deba ser
cultivado y protegido
y compartido, nadie lo
dudará...