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EL HADA Y LA NIÑA
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Hay un bonito cuento de una niña que, al pasar por un prado, ve una
mariposa clavada en un espino. La niña la libera con todo cuidado y la mariposa alza el vuelo. Luego da media vuelta y se convierte en un hada.
- «En premio a tu bondad, quiero concederte un deseo», dice a la niña.
Ésta lo piensa un momento y responde:
- «Quiero ser feliz».
El hada se inclina, le dice unas palabras al oído y desaparece.
A medida que la niña iba creciendo, no había en todo el lugar nadie más
feliz. Cuando alguien le preguntaba el secreto de su felicidad, ella sonreía y decía:
- «Escuché las palabras de un hada».
Cuando fue anciana, lo vecinos temían que pudiera llevarse a la tumba su
maravilloso secreto.
- «Cuéntanos, por favor, qué te dijo el hada», le suplicaban.
Y la viejecita respondió con una sonrisa:
- «El hada me dijo que por muy seguros de sí mismos que aparecieran, todos
me necesitaban».
MORALEJA:
Todos nos necesitamos unos a otros.
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