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EL CONVERTIDO
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Cierto hombre se interesó por conocer el cristianismo, porque
le habían dicho que era una religión que venía de Dios. Pero tenía muchas dudas.
Fue a una iglesia y le dieron el Evangelio para que lo leyera.
Lo leyó y se impresionó, pero luego observó que cristianos que él conocía lo cumplían mal, y se quedó con sus dudas.
Volvió a la iglesia y fue invitado a participar en una liturgia
muy hermosa. Participó y quedó impresionado, pero hubo muchas cosas que no entendía, y se quedó con sus dudas.
Volvió nuevamente y le dieron los documentos del último
Concilio. Los leyó y se impresionó; pero como había leído también los fallos de la Iglesia a través de la historia, tampoco se convenció.
Desconcertado, no regresó a la iglesia por mucho tiempo.
Y un buen día conoció a un santo y se familiarizó con él. Y
quedó impresionado, y de golpe entendió el Evangelio, y la liturgia, y la Iglesia. Y se convirtió. |