EL MILANO
Un milano que llevaba un pez en el pico estaba siendo
perseguido por una banda de gaviotas que lo picoteaban para
arrebatarle la presa. Adondequiera que huía, las gaviotas y
otros pájaros depredadores le perseguían con rabia y
voracidad. Finalmente, ya desesperado, el milano soltó el pez.
Otro pájaro lo atrapó y fue, a su vez, perseguido por la
bandada. El milano, por fin tranquilo, se posó en paz sobre la
rama de un árbol.

Un monje, que había presenciado la escena, notando la calma
y la paz del milano, se arrodilló frente a él, diciéndole:

- «De ahora en adelante, tú serás mi guru (=maestro), pues
me has enseñado que la paz de espíritu sólo es posible en
esta tierra si se sabe renunciar a cosas superfluas».