ENCONTRAR A DIOS
-¿Dónde podré encontrar a Dios? - preguntó el joven discípulo.

- Está precisamente delante de ti - le respondió el maestro.

-¿Cómo es, entonces, que no logro verlo?

-¿Y por qué el borracho no consigue ver su propia casa?

Más tarde el maestro dijo al discípulo:

- Trata de averiguar qué es lo que te emborracha. Para poder ver bien
es necesario estar sobrio.