EL JOROBADO
Cuenta una historia, que a un jorobado que escuchaba a un predicador, se
le hacía difícil creerle sobre la perfección de la obra de Dios.

Un día lo esperó a la salida de la iglesia y le dijo:

- Usted pretende que Dios lo hace todo bien, pero mire cómo me hizo a
mí!

El predicador lo examinó un instante y le contestó:

- Pero amigo mío, ¿de qué se queja? ¡Está muy bien hecho para ser un
jorobado!

Moraleja: Hasta nuestras imperfecciones son perfectas; aceptémonos.