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Jesús:
tu elección llega por caminos insospechados.
Nos llamas a través de otros hombres.
Nos llamas, sobre todo, por medio de los pobres
los ciegos, los inválidos;
los que no tienen pan,
los que no tienen luz,
los que no pueden levantarse y andar.
Te doy gracias porque me has llamado
y me has elegido
para ser acompañante de otros hombres
en su caminar hacia Ti.
¿Sabré corresponder a tu confianza?
Envía tu lluvia y tu sol
sobre el desierto de mi tierra
para que produzca flores y frutos de vida.
Agarra mi mano con tu mano
para que juntos agarremos muchas manos
y alcemos muchas vidas hacia las alturas.
Gracias porque me has llamado
y me has elegido.
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Para estar contigo,
hay que tomar la mochila
y andar,
Tú siempre estás andando.
El que se sienta te pierde.
No hay más remedio que levantarse.
¿Dónde tienes la mochila?
¿Has recogido la tienda?
¡Vamos!
Tu voz es caliente y segura.
Otra vez andando
campo a través.
Atrás aquel lugar tranquilo
donde pusimos la tienda ayer.
Hoy la pondremos en otro lugar
que mañana quedará atrás.
Tú en cabeza,
más cargado que nadie,
ladeando piedras y saltando arroyos.
Hay que seguirte.
Casa, seguridad,
verdad eterna,
bondad absoluta…
Estas palabras no están en tu diccionario.
Tú usas otras palabras.
Mañana,
Tierra prometida,
desierto, andar,
pobres,
tiendas de campaña…
¿Hacia dónde salimos mañana?
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Señor:
que mis manos y nuestras manos sepan:
levantar al caído;
saludar al amigo;
enjugar una lágrima;
indicar un camino;
vestir al desnudo;
aplaudir lo bien hecho;
vendar a un herido;
dar forma a la arcilla,
elevarse hasta el cielo;
agacharse para dar al que pide;
compartir con los que no tienen;
acariciar al que llora o pide amor;
partir el pan;
acompañar al que no ve;
trabajar para hacer un mundo mejor;
acoger al que está solo;
abrazar como hermanos.
Que mis hermanos
estén siempre unidos a ti
que eres el Amor.
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COMPROMISO:
LLAMADOS A CONTINUAR TU OBRA
PLEGARIAS
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Me has llamado, Señor,
a continuar tu obra de anuncio del Reino
que inauguró entre nosotros Jesús.
Con los profetas te quiero gritar:
Mira, Señor, que yo no sé hablar.
Pero, a pesar de todo, aquí estoy
para cumplir tu voluntad
y anunciar a todos
que Tú eres el Dios del amor.
Tú, Señor, me conoces bien:
mi vida, mis dudas,
mis pasos vacilantes.
No puedo presumir de nada.
Pongo mi vida a tu disposición
como la puso María.
Señor, que sepa hacer resonar tu mensaje
en la comunidad donde vivo,
para que la Buena Noticia
llegue a todos
y se haga un solo rebaño
y Tú seas nuestro Pastor.
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Tú eres el Dios del amor
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Oremos por este mundo inabarcable,
desbordante de seres vivos
y lleno de periódicos
con noticias de todos los países.
Oremos por el pequeño mundo
que nos es tan cercano,
por aquellos que nos pertenecen,
la familia, los amigos;
por aquellos que comparten
nuestras preocupaciones;
por todos los que dependen de nosotros.
Oremos por nuestros semejantes
cuya miseria vemos a diario
en los periódicos y en la televisión,
por la víctimas del racismo,
por los millones de personas
que va matando el hambre.
Oremos también
por los que están enfermos cerca de nosotros,
por los que han tenido un accidente,
por los despreciados,
por los que carecen de toda seguridad,
por todos aquellos
a los que, de un modo o de otro,
les resulta difícil convivir con los demás.
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Señor, ven a reinar en nuestras vidas,
ven a guiar al puerto nuestros barcos,
ven a llenarnos de tu caridad;
danos ánimos en el trabajo.
Ven a ayudarnos a implantar tu Reino,
ven a irradiar tu luz en nuestra vida.
A ti, Dios uno y trino, que viniste a crearnos,
a salvarnos y reinar, a terminar la historia,
te alabamos y nos ofrecemos a Ti.
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Señor, enséñanos a no amarnos
a nosotros mismos;
a no amar sólo a nuestros amigos.
Enséñanos a pensar en los otros
y amar sobre todo a quien nadie ama.
Haznos comprender
que mientras nosotros vivimos felizmente
hay millones de hombres,
hijos tuyos y hermanos nuestros,
que se mueren de hambre, frío y necesidad.
Señor, ten piedad
de todos los pobres del mundo,
que a todos llegue el bienestar
que disfrutamos nosotros.
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Señor, déjame descubrir en cada rostro,
en el fondo de cada mirada,
a un hermano semejante a ti.
Quiero comprender a cada uno
en su mundo, con sus ideales.
Ayúdame a verlos como tú los ves,
con sus virtudes y chifladuras.
Enséñame a valorarlos
por su capacidad de entrega,
por el amor que hay en ellos.
Y que el otro, viéndome, te vea a ti, Señor.
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Levántate, sembrador.
Es hora de comenzar la tarea.
Prende la luz de tu espíritu.
Enciende el fuego de tu corazón.
Avanza firme y
serenamente en tu camino.
Siembra, como Él te dijo,
la Palabra del bien y del amor.
Día llegará en que tu siembra se alce
como bendición sobre la tierra.
Defiende a los que no pueden defenderse.
Di las verdades que otros callan.
Ser hoy mejor que ayer,
mañana mejor que hoy:
éste es el gran objetivo de la vida.
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Señor, no quiero contentarme
con vivir y pasar distraído la vida.
Quiero comprender las cosas serias
que acontecen a mi lado.
Señor, ayúdame a descubrir las lágrimas
de quien sufre a mi lado,
y dame la fuerza para que cambie la tristeza
por una sonrisa amplia y grande.
Así seré, constructor de tu Reino.
Señor, dame coraje para luchar
contra la injusticia y el racismo,
contra la violencia que desprecia el sufrimiento
de los débiles y pequeños.
Así seré constructor de tu Reino.
Señor, dame una confianza grande
para creer que algún día
todos los niños tendrán las mismas oportunidades
para crecer libres en la vida,
sin que importe el color de su piel,
su condición social
o su país de origen.
Así seré constructor de tu Reino.
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Jesús, tú lo diste TODO.
Yo deseo dar MÁS,
pero ME CUESTA,
porque temo que voy a salir perdiendo.
Ahora tengo MIEDO:
Quizá tú me pidas algunos SACRIFICIOS.
Sácame fuera el miedo
y méteme ÁNIMO.
Muéstrame que DAS MUCHO MÁS DE LO QUE PIDES.
Das… una mirada transparente,
un pensamiento sin doblez.
Das … una mano abierta,
un corazón generoso.
Das… amigos sinceros, que somos hermanos,
una nueva familia.
Das… deseos de justicia,
coraje para luchar por la nueva sociedad.
Das… un horizonte sin límites,
una nueva ilusión para vivir.
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Sí,
Tú eres una Buena Noticia
y contigo estamos alegres,
porque eres canto
y te gusta la música,
y pones una buena mesa;
con orquesta y canciones;
cuando llega un hijo a casa.
Enséñanos a cantar tu canción
con gracia por toda la tierra,
y anunciar que Tú preparas una gran fiesta
para todo el pueblo.
Te lo pedimos por Jesús,
que es tu Buena Noticia
para todos los hombres.
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