PASCUA: VIDA EN PLENITUD
PLEGARIAS
Señor, mi Dios, Tú eres mi refugio y fortaleza.
En ti he puesto toda mi confianza
y lo he hecho para siempre.

Te hablo, Señor, desde mi opción definitiva,
y no sólo desde un momento de euforia religiosa.
He decidido vivir contigo, bajo tu sombra,
porque me he sentido seducido por tu llamada,
cual muchacho que de su doncella se enamora.

Bajo tus alas, no temo ningún peligro,
ni me llegan los tentadores cantos de sirena.
Me siento como en tus propias manos
y escucho en mi interior la voz
que respalda mi entrega
y me promete tu continuo auxilio y fuerza.


Jesús está vivo
entre nosotros.


1
2
Amo al Señor que escucha mi oración,
inclina su oído, cuando lo invoco,
es siempre misericordioso conmigo
y me salva de la angustia y del miedo.

Amo al Señor que es bueno y justo,
que protege a los más pequeños,
y, cuando me fallan las fuerzas,
me coge de la mano y conduce mis pasos.

Recobra, alma mía, la serenidad,
no sufras y ya no te inquietes,
porque el Señor enjuga mis lágrimas
y me sostiene para no caer por tierra.

Ahora, Señor, no me retires las fuerzas,
que las preciso para caminar en tu presencia.


SALMO 90
SALMO 114
3
Creemos en Jesús resucitado.
Creemos lo imposible,
la nueva creación del mundo y de los hombres
frente a todas las razones de los "listos".
Creemos que el amor poderoso del Padre
resucitó a Jesús de entre los muertos.
Que la muerte no puede llevarse vida alguna
que viva más allá de su propio egoísmo.
Que el amor de Jesús
pasó por el estrecho
y triste pasillo de la muerte
al mirador sin fin de la vida total.
Creemos que Jesús está vivo entre nosotros,
más hondo que una música aprendida,
que una bella película reciente,
que un proyecto largamente presentido,
que el recuerdo incesante de un amor deseado.
Jesús es el sentido concreto y final de nuestras vidas,
el sentido de la vida para todos los hombres;
que han vivido, que viven y que un día vivirán.
El impulso de toda creación
el punto de arranque de toda iniciativa,
el ala de toda novedad,
la risa sorprendente de la eterna juventud.
Creemos en Jesús resucitado.
Él ha hecho posible lo imposible.
Posible que creamos.
Posible que vivamos su muerte.
Posible que muramos en su Vida.


CREEMOS EN JESÚS RESUCITADO
4
Quédate, Señor,
que se hace ya tarde,
que el camino es largo
y el cansancio es grande.

Quédate a decirnos
tus vivas palabras
que aquietan la mente
y encienden el alma.
Pártenos el pan
de tu compañía,
ábrenos los ojos
de la fe dormida.

¡Quédate, Señor,
que se hace ya tarde!


QUÉDATE, SEÑOR
He escuchado, Señor, la noticia
de que tu poder supera todo poder,
de que tu vida es más fuerte que toda muerte.
He escuchado la noticia
que circulaba por ahí...,
y todavía no brinca mi alma.

Mi alma sólo pregunta: ¿Qué ha pasado?
Mi alma, Señor,
como el alma de los discípulos de Emaús,
solo quiere evidencias,
es lenta y de corazón terco
para creer y comprender
lo que anunciaron los profetas.

Siguen otros cantando aleluyas
y repitiendo por doquier: "Ha resucitado".
Yo, Dios, dentro de mí lo repito también,
pero sin fuerza,
sin creérmelo mucho,
sin comprender demasiado
en qué cambia mi vida esta noticia.
Y yo sigo repitiendo la noticia...

Quizás Tú también me resucites
de esta apatía en que vivo.
Yo, Dios, dentro de mí,
espero una resurrección:
salir de mi noche y unirme a tu victoria.


5
TU NOTICIA
Puesto que Cristo ha resucitado
creemos en la vida,
¡para siempre!

Puesto que Cristo ha resucitado
no creemos en la muerte.
¡En ninguna muerte,
para nadie que quiera vivir!

Puesto que Cristo ha resucitado,
creemos que el hombre es un proceso ilimitado
y que nada de cuanto podamos imaginar
es demasiado grande para Él.

Puesto que Cristo ha resucitado
podemos empezar una vida de resucitados
¡cuanto antes!

Puesto que Cristo ha resucitado,
la fuerza del presente
es el futuro.

Puesto que Cristo ha resucitado,
el mundo está en marcha
y no lo detendrán las conquistas logradas,
ni los intereses de los vencedores.

Puesto que Cristo ha resucitado,
estamos en la revolución permanente
y es preciso cambiar el mundo desde sus cimientos.

Puesto que Cristo ha resucitado,
hay que construir una ciudad sin clases,
donde el hombre no sea lobo para el hombre,
sino compañero y hermano.

Puesto que Cristo ha resucitado,
hay un amor
y una casa
¡para todos!


6
CREEMOS EN CRISTO RESUCITADO
Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.

Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y, muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta.

"¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?":
"A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,

los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua".

Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.

Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa.


7
SECUENCIA
Ven a comer con nosotros,
Tú, el Dios del cambio.
Tenemos la mesa preparada
y un asiento en medio para Ti.

No nos digas que no,
ahora que deseamos verte
y sentir tu mirada penetrante
que llega hasta la médula de los huesos.

Ven a comer con nosotros
y háblanos
con esa palabra que traspasa el alma.
Dinos a cada uno:
hoy ha entrado la salvación a esta casa.

Te lo pedimos por Jesús
que es tu mirada y tu palabra.


8
VEN A COMER CON NOSOTROS
Sí, Tú eres una Buena Noticia
y contigo estamos alegres,
porque eres canto y te gusta la música,
y pones una buena mesa,
con orquesta y canciones,
cuando llega un hijo a casa.

Enséñanos a cantar tu canción,
con gracia
por toda la tierra,
y anunciar que Tú preparas una gran fiesta
para todo el pueblo.

Te lo pedimos por Jesús,
que es tu Buena Noticia.


9
BUENA NOTICIA
Eres pascua, así pequeña,
si te sientes habitado,
presencia amiga, misteriosa,
que te acompaña y te salva.

Eres pascua
si escuchas la palabra
que te llega de muy dentro:
"Soy Yo, no temas",
y la guardas.

Eres pascua
si te sientes solidario,
si te abres al otro, el que sea,
si metes en tu corazón al que sufre,
si amas.


10
TÚ ERES PASCUA
Te damos gracias, Padre, y te alabamos,
porque has puesto en nosotros el deseo de vivir en plenitud
y desarrollar nuestras mejores facultades a tu servicio.
Tú nos has hecho inquietos
y has puesto en nuestros corazones el afán de superación.
Tú nos has puesto en este mundo, que es bello,
y nos lo has dado a nosotros para mejorarlo.

Te damos gracias, Padre, y te suplicamos,
que nuestros pasos dejen en el camino testimonio de ti,
que donde encontremos odio dejemos huellas profundas de amor,
que donde encontremos venganza pongamos bálsamo de perdón,
que donde encontremos pesimismo sembremos la alegría del optimismo,
que donde encontremos tristeza sembremos el consuelo de la alegría,
que donde encontremos división sembremos la fecundidad de la unión,
que donde encontremos error derramemos la luz de la verdad,
que donde encontremos egoísmo ofrezcamos nuestra generosidad.


11
TE DAMOS GRACIAS
EL RINCÓN DE LA PLEGARIA
Goyo