Amigos de esta noche, que es noche que da día,
mirad que ya se acerca, a paso alegre,
el amigo deseado, el Señor del amor y de la vida,
que apuñaló a la muerte con su muerte
y despertó del sueño del sepulcro la aurora florecida.
Que se acerca saltando por los montes,
brincando por oteros y colinas,
igual que una gacela,
lo mismo que una joven cervatilla.
Mirad que se detiene
detrás de nuestras puertas en vigilia.

Amigos de esta noche, que es noche que da día,
amigos que tenemos la esperanza cansada y aburrida,
salgamos a su encuentro,
madruguemos el gozo
y las canciones más frescas y más vivas;
que ya pasó el invierno del frío y de la muerte,
del hambre y la injusticia;
que amanecen las flores en los campos,
y los pájaros anuncian maravillas,
y apuntan el verano los árboles frutales,
y huelen ilusiones los tilos y las viñas.
Amigos de esta noche, que es noche que da día,
tiremos la tristeza y el cansancio
como se tira una muela ya podrida;
huyamos de la carne y de la sangre alborotadas
igual que de una bestia enfurecida;
cacemos las raposas
que devastan los prados verdecidos y las viñas.

Salgamos hacia el campo,
que ha venido la rosa de luz y la alegría,
la palmera que sube del mundo hasta los cielos,
y nos llueve la gracia y la sonrisa.
Sus ojos son palomas,
macizos de perfume su barba y sus mejillas,
sus labios son como lirios,
como un cedro del Líbano su vista.

Que se levante el cierzo poderoso,
el cierzo de los besos y la dicha.
Salgamos hacia el campo,
que esta noche no hay guardias ni vigías.
Amémonos debajo del manzano renacido
y bebamos el mosto de las uvas encendidas.
Que esta noche no es noche, sino día.
¡Que esta noche es la Pascua del Señor
que pasa de la muerte hacia la vida!

Arbeloa, V. M.


PASCUA: VIDA EN PLENITUD
PREGONES
Hoy estamos contentos
más alegres que nunca.
Cristo ha resucitado
y nos ha salido al encuentro,
en el camino,
para iluminar nuestra oscuridad.

Se han roto nuestras cadenas,
nuestras esclavitudes han sido liberadas,
han saltado todos los cerrojos
que nos aprisionan,
se han rasgado todas las cadenas que teníamos.

La noche se ha convertido en mediodía
el desierto en vergel,
el sequedal en río abundante
de agua fresca.
La noche de la injusticia,
del odio, de la indiferencia...
se ha iluminado de esperanza...
En la noche del miedo y de la duda
ha brotado la luz de la libertad.

Se han abierto los ojos de los ciegos
y los sordos escuchan por primera vez
una palabra de salvación.

En esta noche, la muerte se ha rasgado
y ha amanecido la vida, por Jesucristo.
La noche ha sido vencida.

Cristo ha resucitado
y nos ha librado de una vida vacía,
oscura y sin horizonte.
Nos ha demostrado
que es posible
ser fiel a los valores del Evangelio
hasta el final.

Y ya conocemos el camino
de la bienaventuranza, de la plenitud,
de la alegría,
de la vida: es Jesucristo.

Él ha abierto una brecha de esperanza
en la historia.
Y hemos visto una luz grande.

Gracias porque hoy elegimos ser pobres
y queremos amar lo más pobre
y débil de nuestra vida
y de nuestra sociedad.

Gracias porque hoy elegimos ser libres,
libres como Jesús,
de todas las ataduras
para amar y servir,
para construir una sociedad nueva:
el Reino de Dios.

Gracias porque hoy es el día
más importante para nosotros:
la vida, la luz, la salvación...
se nos han acercado,
han salido a nuestro encuentro,
y nos han alcanzado
como la lluvia,
nos han calado hasta los huesos.

¡Estamos en un camino de salvación!
¡Nuestro futuro es la vida!
¡Nuestro futuro es Dios!
La vida tiene sentido y valor,
vivida desde Dios.

Gracias porque has resucitado
y nosotros somos testigos.
Ayúdanos a transmitir a otras personas
lo que hoy hemos descubierto.


1
Jesús está vivo
entre nosotros


EL RINCÓN DE LA PLEGARIA
PREGÓN DE PASCUA 1
Por orden de Aquél
que está sentado en el Trono,
se hace saber a todos
los peregrinos de la tierra:

Hoy, al despuntar el alba,
se abrió el sepulcro de Jesús.
Rodó la piedra
y los guardias huyeron espantados.
Se revisó el interior
y todo estaba en orden.

¡JESÚS HA RESUCITADO!

En vista de lo cual
se funda, hoy,
el país de la alegría para todo el mundo.
Para inscribirse,
basta ser feliz,
valiente y libre.

Sepan los tristes
que la semilla de la alegría
está en casa de los pobres.
Allí la encontrarán.

Sepan los tímidos
que su mejor cura
es correr riesgos,
confiando en el que
murió y resucitó.

Sepan los esclavos
que la libertad se consigue
vendiendo todo
y dándolo a los pobres.


2
PREGÓN DE PASCUA 2
3
PREGÓN DE PASCUA 3
Goyo