EL TALLER DE LOS SALMOS
SALMO 18
Es un salmo real o regio, pues su tema central es la persona del rey,
máxima autoridad en Israel en tiempos de la monarquía (que tiene su
comienzo en torno al 1030 a.C., con Saúl). Aunque no se hable del rey
hasta el final (51), hay que leer todo el salmo desde esta perspectiva: sólo
cobra sentido con esta clave de lectura. Los salmos reales, como ya hemos
visto, están cargados de ideología monárquica, esto es, tratan de defender
la persona del rey
. Pero sabemos que, en el Antiguo Testamento, mucha
gente -sobre todo, y en general, los profetas- estaba en contra de la
monarquía, pues representaba la concentración de todo (decisiones, leyes,
bienes) en las manos de muy pocas personas o incluso en las de una sola,
el rey.

Por tratarse de un salmo excepcionalmente largo, resulta difícil ofrecer
una visión detallada de cómo está organizado. A grandes rasgos, podemos
distinguir en él cuatro partes: 2-4; 5-28; 29-46; 47-51.

- La primera es la introducción. El salmista confiesa amar al Señor, pues
le escuchó cuando le invocaba
. Dios recibe los nombres de «roca»,
«alcázar», «libertador», «peña», «refugio», «escudo», «fuerza salvadora»
y «baluarte». Son términos que sugieren protección, defensa, liberación.
La mayoría de ellos están tomados de la vida militar.

- La segunda parte (5-28) consiste en una larga acción de gracias que
muestra cómo el Señor se ha convertido en «roca», «fortaleza», etc., para
la persona del rey
. El salmo describe una situación de peligro (5-6): «olas
mortales», «torrentes destructores», «lazos de muerte», «trampas
mortales», la circunstancia a que ha tenido que hacer frente el rey. Todo
ello suscitó el clamor dirigido al Señor (7), que responde derrotando a
los enemigos del rey (8-28).

- La tercera parte (29-46) es un himno de alabanza motivado por la
intervención del Señor en favor del rey. Es un canto de victoria, pues
Dios se ha convertido en lámpara que ilumina la vida y el camino del rey
(29), concediéndole la victoria. Con su ayuda, el rey reduce a los
enemigos del pueblo de Dios a polvo que se lleva el viento, aplastándolos
como se aplasta el barro del camino (43). Es la derrota total de los
enemigos.

- La última parte (47-51) es la conclusión del salmo. Aquí se hace
mención de la persona del rey, al que también se llama «ungido» (51),
poniendo de relieve que Dios es fiel a David y a sus descendientes que
ocupan el trono de Judá.

A pesar de que se diga que es de David y que incluso se mencione una
circunstancia que habría propiciado la composición de esta oración, este
salmo no es de David
. De hecho, su autor afirma que, desde el templo,
Dios respondió a las peticiones del rey (7b). Ahora bien, en tiempos de
David, todavía no existía el templo. Además, al final se dice que «el
Señor tiene misericordia de su ungido, de David y de su descendencia
por siempre»
(51). La mención de los descendientes del rey David
conduce a la misma conclusión: este salmo surgió algún tiempo después
del reinado de David, cuando uno de sus descendientes, que ocupaba el
trono de Judá, se sintió gravemente amenazado por las naciones enemigas
.
Así pues, el rey de Judá se encontraba ante un conflicto entre naciones,
amenazado por «olas mortales» (5). Pidió auxilio al Señor y este no tardó
en responder, derrotando, por medio del rey, a los pueblos enemigos. Para
referirse a éstos, el salmo emplea las siguientes expresiones: «enemigo
poderoso», «adversarios más fuertes» (18), «perverso» (27), «ojos
altaneros» (28), «enemigos» (38. 41), «agresores» (40) , «adversarios»
(41), «naciones» (44), «extranjeros» (45. 46), «pueblos» (48), «enemigos
furiosos», «agresores», «hombre cruel» (49).

Entonces, ¿fue algún rey de Judá quien compuso este salmo?
Probablemente no. Los salmos reales fueron escritos por personas de la
corte, relacionadas con la monarquía y sus defensores
.

Los salmos reales tratan de presentar al Señor como aliado del rey, como
si la monarquía fuera un elemento esencial de los proyectos de Dios. Al
leer este salmo desde esta perspectiva, descubrimos que Dios es el aliado
y defensor de su pueblo al conducir al rey a la victoria contra las
agresiones de otros pueblos. De hecho, ésta era una de las tareas más
importantes en la vida de los reyes en tiempos de la monarquía: ir a la
guerra para defender al pueblo contra las naciones que amenazaran la
soberanía de Israel. Raramente consiguieron alcanzar este objetivo los
reyes de Israel y de Judá, convirtiéndose así en los principales
responsables de la pérdida de libertad en tiempos del exilio en Babilonia.
En contra de esta visión crítica, característica de muchos de los profetas,
surgieron los
salmos reales, fuertemente teñidos por la ideología defensora
de la monarquía
. Para estos salmos -pero no sólo para ellos-, el lugar
propio de Dios es el templo. Ahí es donde debe quedarse, sin salir para
nada. Pero también hay una tradición en el Antiguo Testamento que
considera el templo como una especie de lugar de confinamiento divino y
como un intento de controlarlo.

Después del exilio en Babilonia, se siguieron rezando estos salmos,
alimentando una nueva esperanza en el pueblo: ¿Cuándo surgirá ese mesías
victorioso, aliado del Señor?

El Nuevo Testamento afirma que Jesús es el Mesías y que en él quedó
sellada para siempre la Alianza entre Dios y la humanidad
. Pero Jesús no
se presentó como un guerrero victorioso
que despedaza a los pueblos y las
naciones, reduciéndolos a polvo y aplastándolos como el barro del
camino. Todo lo contrario. Al anunciar la proximidad del Reino (véase Mc
1,15), afirmó que su Reino no es de este mundo (Jn 18, 36). Esto no quiere
decir que el Reino sea algo previsto para los siglos futuros ni que, para
entrar en él, tengamos que salir de este mundo y emigrar a otro planeta.
Jesús quiere decir simplemente que su Reino no se construye desde los
criterios y las relaciones desiguales de este mundo cruel en que vivimos
.
El Reino es para este mundo, pero sus propuestas son totalmente diferentes
de las de los poderosos que dominan y someten a esclavitud.

Dicho de otro modo, Jesús no entiende ni ejerce el poder al estilo de los
poderosos de este mundo
. Los poderosos, para mantenerse en el poder,
matan (esto es lo que Pilato y los líderes político-religiosos de aquella
época hicieron con Jesús). Para él, sin embargo, el poder se expresa en el
servicio que da la vida
.

1.- TIPO DE SALMO
2.- CÓMO ESTÁ ORGANIZADO
3.- ¿POR QUÉ SURGIÓ ESTE SALMO?
4.- EL ROSTRO DE DIOS
5.- REZAR ESTE SALMO
Este es un salmo que despierta en nosotros la conciencia política y
ciudadana. Se presta para aquellas ocasiones en las que necesitamos
revisar nuestra postura en relación con el poder, con las autoridades, etc.
Leído a la luz de la actividad de Jesús, ayuda a esclarecer la cuestión de
los derechos de los pueblos. Nos ayuda contra la tentación de defender el
dominio de un pueblo frente a otro.

Otros salmos reales: 2; 20; 21; 45; 72; 89; 101; 110; 132; 144.

Ediciones Monjas Agustinas