Los salmos de la realeza del Señor, así como los que hablan de la persona
del rey,
están cargados de una ideología que favorece la dominación y el
imperialismo. Con toda su buena voluntad, el salmo 47 pretende hacer reinar
a Dios por medio de los ejércitos, las armas y las conquistas de Israel
. Todo
esto no deja de ser ambiguo y peligroso. Israel pretende mostrar que el
Señor es el único Dios (Dt 6, 4-5), pero lo logra con la fuerza de las armas.
Cuanto mayor sea el número de las conquistas, más se manifiesta Dios como
aliado y rey de toda la tierra. Así es como pensaba este salmo.

El Señor Altísimo y terrible es el gran rey sobre toda la tierra (3), porque la
espada de Israel es terrible y somete por la fuerza a los pueblos y las
naciones (4). Desde la distancia en que nos encontramos, podemos
preguntamos si la explotación y las muertes que se producen en esas
circunstancias también engrandecen la realeza del Señor. También podemos
preguntarnos si vale la pena celebrar a un Dios como éste.

Mirando a Jesús, el salmo 47 cobra tintes nuevos y adquiere un rumbo
diferente. Jesús cambió por completo el sentido de la realeza, dando una
nueva orientación al ejercicio del poder
. Él es rey universal, pero su
ascensión fue a la cruz, para dar vida a todos (Jn 10, 10). Desde la cruz
atrae a todos hacia
, como rey universal (Jn 12, 32). Como el grano de
trigo que muere para dar fruto
(Jn 12, 24), resucita y vuelve al Padre,
convirtiéndose en
camino para la humanidad que busca la vida (Jn 14, 6).

Los cuatro evangelios presentan a Jesús como Rey, sobre todo en los relatos
de la pasión (la liturgia reza este salmo en la fiesta de la Ascensión). Pero
su realeza no se identifica con la que propone este salmo. El pueblo de Dios
tiene, ciertamente, una misión histórica indispensable: hacer que todos
acepten a Dios y a Jesús como lo absoluto de la vida. Pero los métodos y
caminos para lograrlo no pueden ser los que se proponen en el salmo 47.

EL TALLER DE LOS SALMOS
SALMO 47
(46)
Éste es el primer salmo que canta y celebra la realeza del Señor. Menciona
en cuatro ocasiones que el Señor es rey (3. 7. 8. 9), no sólo de Israel, sino
de toda la tierra
(3. 8. 9). La palabra Dios aparece siete veces. Con
frecuencia, este número significa totalidad. Dios, por tanto, es el rey de toda
la tierra.

Este salmo ha llegado hasta nosotros muy bien estructurado y organizado, lo
que indica que fue importante en la historia y en las fiestas del pueblo de
Dios. Tiene dos partes (2-6 y 7-10) bien armonizadas entre sí. Los temas y
elementos de la primera combinan con los temas y elementos de la segunda.
Podemos comparar las dos partes del salmo con las dos filas de una
procesión
, que discurre en paralelo. Primera fila: 2. 3. 4. 5. 6; segunda: 7. 8.
9. 10a. 10b. Al frente de cada una de ellas van las invitaciones (2 y 7); en la
primera (2), a batir palmas, a aclamar a Dios con gritos de júbilo
; y, en la
segunda (7), a tocar instrumentos
(la invitación tocad se repite cuatro
veces).

Detrás de las invitaciones vienen los motivos (3 y 8): ¿Por qué habría que
hacer lo que se pide? Los motivos son varios, pero todos ellos van
encabezados por este:
«Porque el Señor Altísimo es terrible» (3a) y es «el
gran rey sobre toda la tierra»
(3b y 8a).

A continuación, vienen las consecuencias de la realeza universal de Dios (4
y 9): la realeza del Señor se lleva a cabo mediante las acciones de
Israel,
que
conquista a otros pueblos y los domina. Dios pone los pueblos bajo los
pies de los israelitas (4). De este modo, el Señor reina sobre las naciones y
se sienta en su trono sagrado (9).

A continuación vienen otras consecuencias (5 y l0a). Conquistando naciones,
el pueblo de Dios toma posesión de la tierra prometida en heredad, tierra
que es el orgullo del pueblo, al que se llama «Jacob» (5). En lugar de
rebelarse, los jefes de los pueblos dominados se alían con el pueblo del
Dios de Abrahán
(l0a), pues la promesa que se le hizo a este patriarca, fue
ésta: que se convertiría en padre de pueblos numerosos. Por su medio, los
pueblos dominados sellan una alianza con el Señor y aceptan su realeza
sobre todo el mundo.

La procesión termina mostrando la subida de Dios (6 y l0b). ¿Cómo sube
Dios? Entre las aclamaciones y los aplausos del pueblo, acompañados de
toques de trompeta
, es decir, del toque de cuernos de carnero que, desde la
época de la conquista, daban la señal que convocaba para el ataque a los
ejércitos del pueblo de Dios (6). El Señor sube como jefe de los grandes de
la tierra
, y sube hasta el punto más alto (10b), como rey universal.

Las procesiones nos recuerdan celebraciones populares. Este salmo nació en
el contexto de las celebraciones en torno a la realeza del Señor
. El pueblo
participaba
en ellas activamente, acompañando con palmas (2a), gritos de
júbilo y aclamaciones
(2b. 6a), la música que interpretaban correctamente
los instrumentos (7. 8b) y el toque de las trompetas (6b). Nuestras fiestas
populares también suelen ser muy alegres, con procesiones festivas, danzas,
palmas, instrumentos y aclamaciones.

En el trasfondo de este salmo podemos intuir una procesión. Dios asciende,
no sólo simbólicamente, sino también en sentido real
. Tal vez la marcha
ascendiera a los lugares más altos de la ciudad de Jerusalén (templo),
aclamando los participantes a Dios como rey de toda la tierra.

El salmo habla de naciones sometidas y de pueblos puestos bajo los pies de
los israelitas
(4); habla de conflictos a propósito de la herencia (la tierra
prometida, 5) y de los jefes de Estado que se someten al pueblo de Dios,
cumpliéndose así la promesa hecha a Abrahán (l0a), padre de Israel, de que
se convertiría en padre de naciones (Gén 12, 3; 17, 5-6). Se pensaba que
Dios iba a convertirse en rey universal por medio de las armas y las
conquistas militares de su pueblo
, favoreciendo de este modo un
imperialismo que contaba con las bendiciones del mismo Dios. Este tipo de
mentalidad es contraria a la que hoy conocemos como autodeterminación de
los pueblos.

1.- TIPO DE SALMO
2.- CÓMO ESTÁ ORGANIZADO
3.- ¿POR QUÉ SURGIÓ ESTE SALMO?
4.- EL ROSTRO DE DIOS
5.- REZAR ESTE SALMO
Hemos de rezar este salmo teniendo muy presente el modo en que Jesús
ejerció la realeza y el poder
, esto es, entregando su vida. Podemos rezar este
salmo cuando queremos que todos conozcan el proyecto de Dios. Cuando
soñamos con la libertad de los pueblos. Cuando queremos que nuestras
celebraciones sean más vivas. Cuando necesitamos sentir la presencia de
Dios en nuestro caminar
...

Otros salmos que celebran la realeza del Señor: 93; 96; 97; 98; 99.

Luc Médrinal (Bidarray)