- Fiestas propias -
Beato PIO CAMPIDELLI
Religioso,
3 de Noviembre
Pío de S. Luis (Campidelli) nació el 29 de abril de 1868 en Trebbio,
diócesis de Rímini, hijo de agricultores. Habiendo conocido a los
Pasionistas con motivo de una misión popular el 27 de mayo de
1882 vistió el hábito de la Congregación de la Pasión y el 30 de
abril de 1884 emitió la profesión religiosa en el noviciado de Santa
María de Cásale. Abrazada con fervor la austera vida pasionista, se
distinguió por su devoción eucarística y mariana, por una auténtica
caridad fraterna y un decidido empeño en el estudio. Imitador de
san Luis Gonzaga y san Gabriel de la Dolorosa, en sus siete años
de vida religiosa fue para todos, en la comunidad y fuera de la
misma, un acabado modelo de observancia regular y alegre
fidelidad en la práctica heroica de las virtudes. Recibidas las cuatro
órdenes menores, cuando se preparaba para el subdiaconado.
afectado de grave dolencia, expiró, como en éxtasis, el 2 de
noviembre de 1889 en el retiro de Cásale, ofreciendo su joven
existencia en sacrificio por la Iglesia, el Sumo Pontífice y su
queridísima Romaña. El Sumo Pontífice Juan Pablo II lo beatificó
el 17 de noviembre de 1985.

TESTIGOS: Familia Pasionista
1.- DATOS BIOGRÁFICOS
2.- ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, que de entre los pequeños
a quienes revelas los misterios del reino de los cielos
has escogido a tu humilde siervo Pío de san Luis,
haz que, por su intercesión,
caminemos con simplicidad de corazón,
experimentemos la llama viva de tu amor,
y consigamos que todos los hombres
te expresen su amor por medio de las obras de la caridad fraterna.
Por nuestro Señor Jesucristo. AMÉN

PRIMERA LECTURA: 1 Juan 2, 12. 14c-17

Os escribo, hijos míos, que se os han perdonado vuestros pecados
por su nombre. Os repito, jóvenes, que sois fuertes y que la palabra
de Dios permanece en vosotros, y que ya habéis vencido al Maligno.
No améis al mundo ni lo que hay en el mundo.
Si alguno ama al mundo, no está en él el amor del Padre. Porque lo
que hay en el mundo -las pasiones de la carne, y la codicia de los
ojos, y la arrogancia del dinero-, eso no procede del Padre, sino que
procede del mundo. Y el mundo pasa, con sus pasiones. Pero el que
hace la voluntad de Dios permanece para siempre.



Salmo responsorial: Sal 118, 9-14

R/. Tu Palabra, Señor, es fuente de alegría

¿Cómo podrá un joven andar honestamente?
Cumpliendo tus palabras.
Te busco de todo corazón,
no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R./

En mi corazón escondo tus consignas,
así no pecaré contra ti.
Bendito eres, Señor,
enséñame tus leyes. R./

Mis labios van enumerando
los mandamientos de tu boca.
Mi alegría es el camino de tus preceptos,
más que todas las riquezas. R./




Aleluya

"Dichosos los que, con un corazón noble y generoso, guardan la
palabra de Dios y dan fruto perseverando".
(Lc 8, 15)



EVANGELIO: Juan 15, 12-17

"Esto os mando: que os améis unos a otros"

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os
he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por
sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su
señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi
Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis
elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que
vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis
al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos
a otros».

3.- LA PALABRA DE DIOS PARA ESTE DÍA
Hermanos, imploremos la misericordia de Dios Padre, por la
intercesión del beato Pío Campidelli, que con su vida testimonió
su adhesión a Cristo.

1.- Por la Iglesia, para que anuncie siempre la Buena Noticia y la
testimonie con su vida. ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Por los que gobiernan las naciones, para que dirijan todos sus
esfuerzos en favor de la paz y el bienestar de todos los hombres.
ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Por la familia, santificada por el sacramento del matrimonio, para
que sea escuela de vida evangélica y fuente de vocaciones para el
servicio del pueblo de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Por los jóvenes que han perdido el sentido de la vida, para que
encuentren en su camino jóvenes y adultos solidarios y testigos
creíbles del amor de Dios Padre. ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Por los jóvenes pasionistas en formación, para que sepan modelar
su vida a ejemplo de Cristo crucificado y fructifiquen en bien de la
Iglesia. ROGUEMOS AL SEÑOR.

ORACIÓN: Te pedimos, Padre, que, por la intercesión del beato
Pío Campidelli, sintamos sobre nosotros el efecto de tu bondad.
Por Jesucristo nuestro Señor.

4.- ORACIÓN DE LOS FIELES
5.- ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios de bondad,
que en el beato Pío Campidelli has querido destruir el hombre viejo
y crear en él un hombre nuevo, a tu imagen,
concédenos, por sus méritos,
ser renovados por ti, como él lo fue,
para que podamos ofrecerte
un sacrificio que te sea agradable.
Por Jesucristo nuestro Señor. AMÉN

6.- ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor,
que nosotros tus siervos,
fortalecidos por este sacramento,
aprendamos a buscarte sobre todas las cosas
a ejemplo del beato Pío Campidelli
y a ser nosotros,
mientras vivamos en el mundo,
imagen del hombre nuevo.
Por Jesucristo nuestro Señor. AMÉN.

PRIMERA LECTURA: 1 Juan 2, 12. 14c-17

“Os escribo a vosotros, hijos míos, porque se os han perdonado
los pecados por su nombre... Si alguno ama al mundo, no está en
el amor del Padre. Porque lo que hay en el mundo -las pasiones
del hombre terreno, y la codicia de los ojos, y la arrogancia del
dinero- eso no procede del Padre, sino que procede del mundo...
Pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”



CLAVES para la LECTURA

- ¿Cómo vivir el amor hacia el Padre? Este texto es una exhortación
afectuosa a la comunidad cristiana para ser coherente con el plan de
salvación y con las opciones hechas respecto a Dios y al mundo. Y es
que la situación actual de salvación en la que viven, por medio del
perdón de los pecados (v. 12) y porque han conocido al Padre (v.
14a) merece una reflexión, según el apóstol.

- A los padres, que han conocido a Jesús a través de su Palabra, les
exige una fe madura para no dejarse seducir por el mundo. A los
jóvenes, les recuerda que se han adherido a Jesús y han vencido el
mal (v. 13b). Este proyecto de vida se resume en la práctica de una
vida apartada de la lógica del mundo, entendido éste como reino del
mal que se opone a Dios.

- Los “apetitos desordenados”: son la malas tendencias que viven en
el hombre viejo e inclinado al pecado; “la codicia de los ojos”: esto
es, los deseos que pueden venir a través de los ojos, como el ansia de
los bienes terrenos; “el afán de grandeza humana”: el orgullo
basado en la concepción materialista de la vida.



CLAVES para la VIDA.

- Aquí se nos ofrece el camino de la vocación cristiana que es
compromiso de vivir en el mundo al servicio del hombre, para dar
testimonio de Cristo y llevar a los hermanos su mensaje de salvación,
pero sin confundirse con el mundo, sin aceptar sus modelos de
comportamiento. Sólo el corazón que se vacía del mundo, de sus
proyectos de vida transitoria y del afán de poseer los bienes efímeros,
puede ser colmado por el amor del Padre (1 Jn. 2, 15).

- Por esto mismo, el discípulo de Jesús no será nunca aceptado por el
mundo, y el rechazo que las fuerzas del mal alimentan contra los
creyentes es consecuencia lógica de una opción de vida: ellos no
pertenecen al mundo y el mundo no puede aceptar a quien se opone a
sus criterios. La existencia misma del creyente es una continua
acusación de las obras del mundo y un reproche al malvado.

- Cuántos interrogantes nos plantean hoy a los creyentes esta reflexión
o similares. Porque si ese rechazo, casi automático, no se ha
producido en nuestras vidas ¿por qué será? ¿Porque estamos sumidos
en el compromiso y nuestros criterios de vida difieren poco del estilo
del mundo, de ese mundo que rechaza el modo y proceder de Dios?
Tiempo oportuno, la fiesta de este joven coherente, Pío Campadelli,
para poner las cosas en su sitio. O... ¿no?




EVANGELIO: Juan 15, 12-17

“Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como Yo os
he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida
por sus amigos... No sois vosotros los que me habéis elegido,
soy yo quien os he elegido; y os he destinado para que vayáis y
deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al
Padre en mi nombre, os lo dé. Esto os mando: que os améis unos
a otros”



CLAVES para la LECTURA

- Las relaciones entre Jesús y los discípulos asumen una intensidad
particular en esta breve perícopa, donde se afronta el tema del
mandamiento del amor fraterno: “Amaos los unos a los otros como yo
os he amado”
(v. 12). Los mandamientos que debe observar la
comunidad mesiánica están compendiados en el amor fraterno. Este
precepto del Señor glorifica al Padre. Supone vivir como verdaderos
discípulos y dar como fruto el testimonio. Ahora bien, la calidad y la
norma del amor al hermano son una sola: el amor que Jesús tiene por
los suyos, un amor que ha llegado a su cima en la cruz (v. 13).

- La cruz es el ejemplo de la entrega de Jesús hasta el extremo por sus
discípulos: ha entregado su propia vida por aquellos a los que ama.
Lo que desea, a cambio, de los suyos es la fidelidad al mismo
mandamiento siguiendo su ejemplo. La riqueza del amor que une a
Jesús con los suyos, y a los discípulos entre ellos, es -en
consecuencia- total y de una gran calidad.

- El modelo del amor de Jesús por sus discípulos no tiene que ver
solamente con el sacrificio de su vida, sino que contiene también otras
prerrogativas: es relación de intimidad entre amigos y don gratuito
(vv. 14s). El signo mayor de la amistad entre dos amigos consiste en
revelarse los secretos de sus corazones. El amor de amistad, del que
nos habla Jesús, no se impone; es respuesta de adhesión en el seno de
la fidelidad. El Maestro, al hacer partícipes a sus discípulos de los
secretos de su vida, ha hecho madurar en ellos el seguimiento, les ha
hecho comprender que la amistad es un don gratuito que procede de
lo alto.

- La verdadera amistad se sitúa en el orden de la salvación. Jesús ya
no es para ellos el señor, sino el Padre y el confidente, y ellos ya no
son siervos, sino amigos. Convertirse en discípulo de Jesús es don,
gracia, elección y certeza de que nuestras peticiones dirigidas al Padre
en nombre de Jesús serán escuchadas (vv. 16s).



CLAVES para la VIDA

- La reflexión de Jesús en este contexto de la última Cena progresa en
círculos: ya ha insistido en lo de “permanecer en él” y que, en
concreto, deben “permanecer en su amor, guardando sus
mandamientos”
. Pero ahora añade matices entrañables y
significativos: “no os llamo siervos, sino amigos” (v. 15), “no sois
vosotros los que me habéis elegido, yo soy quien os ha elegido”
(v.
16); “amaos unos a otros como yo os he amado” (v. 17): ahí están
las claves de todo cuanto Jesús ha vivido y quiere que vivan sus
amigos, sus seguidores, con toda la carga de intimidad y de
profundidad.

- El “amor fraterno” que Jesús propone es hasta el extremo de ofrecer
la vida; así es el amor concreto y sacrificado que busca el bien del
otro, incluso por encima del propio y ello con esfuerzo y renuncia. Y
Él se presenta como Modelo y Maestro en esta inmensa tarea.

- Sólo desde la experiencia íntima de relación personal con Él, de
sentir y experimentar que soy su “amigo” y no su siervo, podré
hacerme cargo de su propuesta-mandato del amor fraterno, como él
mismo lo ha vivido. Si quiero hacerle caso a cuanto nos está
revelando en esta Cena de despedida, vivir una RELACIÓN íntima y
personal con Él, es absolutamente imprescindible; es cuestión de vida
o... “no vida” (muerte).

7.- COMENTARIOS A LAS LECTURAS