- Fiestas propias -
SANTA MARÍA GORETTI,
Virgen y Mártir

6 de julio
Nació en Corinaldo (Italia) el 16 de octubre de 1890, de una familia
humilde. Su niñez, bastante dura, transcurrió cerca de Nettuno, y
durante ella se ocupó en ayudar a su madre en las tareas
domésticas; era de índole piadosa, como lo demostraba su
asiduidad en la oración. En el año 1902, puesta en trance de
defender su castidad, prefirió morir antes que pecar: el joven que
atentaba contra ella puso fin a su vida, agrediéndola con un
punzón. Antes de morir María perdonó a su agresor. Fue
canonizada por Pío XII en 1950. Los Pasionistas que se ocuparon
de su proceso de beatificación proveen con celo al servicio del
santuario de Nettuno, donde se veneran sus restos mortales.

TESTIGOS: Familia Pasionista
1.- DATOS BIOGRÁFICOS
Señor, fuente de la inocencia y amante de la castidad,
que concediste a tu sierva María Goretti
la gracia del martirio en plena adolescencia,
concédenos a nosotros, por su intercesión,
firmeza para cumplir tus mandamientos,
ya que le diste a ella la corona del premio
por su fortaleza en el martirio.
Por nuestro Señor Jesucristo. AMÉN.

2.- ORACIÓN COLECTA
PRIMERA LECTURA: 1 Coríntios 6, 13c-15a. 17-20

Hermanos:

El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor,
para el cuerpo. Dios, con su poder, resucitó al Señor y nos
resucitará también a nosotros. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son
miembros de Cristo? El que se une al Señor es un espíritu con él.
Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa el hombre
queda fuera de su cuerpo. Pero el que fornica peca en su propio
cuerpo. ¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del
Espíritu Santo? Él habita en vosotros porque lo habéis recibido de
Dios. No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando
un precio por vosotros. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro
cuerpo!



Salmo responsorial: Sal 30, 3b-4. 6 y 8. 16b-17

R/. Tú eres, Señor, mi defensa.

Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R./

A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.
Te has fijado en mi aflicción. R./

Líbrame de los enemigos que me persiguen;
haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia. R./



Aleluya

Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque, una vez aquilatado,
recibirá la corona de la vida.
St 1, 12



EVANGELIO: Juan 12, 24-26

"Si el grano de trigo muere
da mucho fruto"

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

- «Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere,
queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a
sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo
se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me
siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me
sirva, el Padre lo premiará».

3.- LA PALABRA DE DIOS PARA ESTE DÍA
Oremos, hermanos, a Dios Padre que, con el testimonio de santa
María Goretti, virgen y mártir, fortalece nuestra fe y con su
intercesión nos protege, y pidámosle que escuche las plegarias
de su pueblo:

1.- Para que Dios conceda a su Iglesia sentirse fortalecida en la lucha
contra el mal y dar siempre claro testimonio del Evangelio,
ROGUEMOS AL SEÑOR.

2.- Para que los gobernantes de las naciones trabajen sin descanso
para defender la dignidad de la infancia, y todos los niños oprimidos,
por la maldad de los hombres o la dureza de la vida, encuentren ayuda
y protección, ROGUEMOS AL SEÑOR.

3.- Para que todos los jóvenes descubran a Dios presente en sus
vidas, y respondan con generosidad a las exigencias de su vocación
cristiana, ROGUEMOS AL SEÑOR.

4.- Para que el Señor, por los méritos de santa María Goretti, otorgue
la paz y la tranquilidad espirituales a los que se sienten atormentados
por la angustia o la tentación, ROGUEMOS AL SEÑOR.

5.- Para que nuestra fe cristiana y nuestra caridad evangélica nos
impulsen a anunciar a Jesucristo a quienes lo desconocen o viven
como si no lo conocieran, ROGUEMOS AL SEÑOR.

ORACIÓN: Señor Jesucristo, que seguiste el camino de la virginidad
y amas la castidad, escucha nuestras súplicas y, por intercesión de
santa María Goretti, concédenos los bienes que te hemos pedido. Por
Jesucristo nuestro Señor.
AMÉN.

4.- ORACIÓN DE LOS FIELES
Señor, Padre nuestro,
que en la fiesta de tu mártir santa María Goretti
sean aceptables a tus ojos,
como lo fue un día su glorioso martirio,
estos dones que vamos a ofrecerte.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

5.- ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor y Dios nuestro,
que has querido contar a santa María Goretti
en el número de los santos
con la doble corona de la virginidad y el martirio,
concédenos, te rogamos,
en virtud del sacramento que hemos recibido,
vencer con fortaleza el espíritu del mal
y conseguir de este modo la gloria del cielo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

6.- ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
PRIMERA LECTURA: 1 Coríntios 6, 13c-15a. 17-20

"... ¿O es que no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo? Él habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios. No
os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un
precio por vosotros. Por tanto ¡glorificad a Dios con vuestro
cuerpo!..."



CLAVES para la LECTURA

- En la comunidad de Corinto hay un grupo de cristianos que se
consideran perfectos y maduros. Su presunción se expresa en dos
direcciones opuestas. Algunos proponen un ascetismo radical frente al
sexo, proclamando la abstinencia sexual más absoluta e
incondicionada (1 Cor 7). Otros optan, en cambio, por una sexualidad
sin freno, en nombre de una pretendida irrelevancia de la misma
respecto a la salvación que nos ha sido dada en Cristo. Pablo se
dirige a estos últimos.

- Los «libertarios» de Corinto han tomado como manifiesto de su
desarreglo el eslogan de la libertad cristiana: «Todo me es lícito» (v.
12a). El apóstol no se opone, en la línea de principios, a la afirmación
de la libertad cristiana, pero cambia en su raíz el sentido del
manifiesto de los propios interlocutores, haciendo valer el criterio
decisorio de lo que es ventajoso y constructivo, especialmente en el
ámbito eclesial. Estos «libertarios» ostentan, en efecto, una libertad
plena frente a las cosas de este mundo, ignorando, sin embargo, que
su comportamiento debe ser coherente con el fundamento de la vida
cristiana, con la redención que han recibido: «Habéis sido comprados
a buen precio»
(v. 20).

- La segunda objeción toca más de cerca al sentido de la sexualidad.
Pablo, contra todo dualismo griego -que contrapone el alma al cuerpo-
, afirma la densidad y la seriedad humana del acto sexual, que implica
a toda la persona y no sólo a la corporeidad (v. 18). Más aún, el
cuerpo está destinado a la resurrección y, en consecuencia, no puede
ser para la lujuria, sino «para el Señor» (v. 13). Precisamente, la fe
en la resurrección de Cristo y de toda la humanidad impulsa aquí a
una elevadísima concepción de la corporeidad: a través de los gestos
y de las relaciones con los otros se expresa y se potencia (o se
contradice) la pertenencia del cristiano al Señor, algo que la
resurrección final mostrará en plenitud.

- Hay también, por último, otra razón: el cristiano se ha convertido,
con la totalidad de su propia persona, en un miembro del cuerpo
eclesial de Cristo y es templo del Espíritu (vv. 15. 19). Y, por eso,
está llamado a decidir si usa su propio cuerpo a la manera de la
«carne», de modo lujurioso, o bien para vivir de modo concreto la
relación con Cristo, con quien forma un solo «espíritu», o sea, una
unión misteriosa realizada por el Espíritu (v. 17).



CLAVES para la VIDA.

- Ante tantas y tan diversas corrientes (sea en un sentido u otro), el
apóstol Pablo sigue sacando las consecuencias prácticas que
provienen del don de la salvación, y que se nos ofrece en Cristo
Jesús. Y es verdad que la libertad que alcanzamos en Cristo y en su
don es plena, pero también, afirma Pablo, es necesario ejercer esa
libertad desde la nueva condición: el cristiano está consagrado a
Cristo y pertenece a la esfera de la salvación, y el cuerpo también
participa de esa realidad. Por eso, es necesario vivir en consonancia
con esta realidad a la que está llamado.

- Y es que el cristiano, con su cuerpo, es miembro de Cristo y templo
del Espíritu, ese Espíritu que Dios mismo le comunica. En el templo
se celebra la liturgia proclamando la gloria de Dios; por lo tanto, el
cuerpo del cristiano también dará gloria a Dios. Ésta es la nueva
condición y estamos llamados a vivir desde ella. "No os pertenecéis,
os han comprado pagando"
(v. 20): aquí está la raíz y el origen de la
nueva realidad. Y éste es el criterio del obrar y del actuar del
cristiano.

- Es una llamada sugerente a vivir desde la nueva situación, la que
nos ofrece el apóstol y la que hoy mismo llega, una vez más, a cada
uno de nosotros. Toda mi vida, toda mi persona, participa de esta
plenitud y vive desde ella. Superar las dicotomías y las "parcelas" en
mi vida, es la tarea que tengo (tenemos) entre manos. Toda una
"espiritualidad" para el camino y para mi servicio gratuito y de cada
día.



EVANGELIO: Juan 12, 24-26

"...Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere,
queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí
mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se
guardará para la vida eterna..."



CLAVES para la LECTURA

- Es el último discurso público de Jesús, en el Templo, en vísperas
inmediatas de su arresto, su condena y su muerte en cruz. Jesús siente
venir todo esto y su espíritu se turba; es como un anuncio de la
terrible turbación, el terror y la angustia de Getsemaní. Pero en este
texto, se pone en labios de Jesús el espíritu con que afronta su Pasión
y Muerte. Éste es el marco del texto evangélico.

- La Pasión y la Muerte van a ser "SU HORA", su momento, su
cumbre. La apariencia exterior entenderá esos sucesos como «la hora
de las tinieblas», el momento en que las tinieblas vencen a la luz. Pero
es sólo una apariencia. Jesús va a perder su vida, y eso precisamente
dará sentido y valor a su vida entera. De la muerte de Jesús nacerá
nuestra posibilidad de creer en él, y por tanto nuestra posibilidad de
conocer a Dios y reconocernos como Hijos. De ese grano enterrado
surgirá la credibilidad de la Buena Noticia.

- Es un texto impresionante: es la Pasión y Muerte interpretadas por el
mismo Jesús. Y es que Jesús se revela también a los paganos. Ha
sonado la hora de la "glorificación". Pero resulta que llegará a la
gloria por medio de la Pasión y de la muerte: he aquí el sentido del
símil del grano de trigo que tiene que caer en tierra para producir la
nueva vida. Ésta también será la suerte que correrá el servidor:
acompañar a Jesús a la cruz y a la gloria. Tal es la honra que el Padre
le concederá.



CLAVES para la VIDA

- Jesús afronta, con decisión firme, el camino que el Padre le propone:
Él será como el grano de trigo que tiene que caer en la tierra y, eso,
para surgir de nuevo con fuerza y dar una nueva vida. Conciencia
plena, pues, y disponibilidad absoluta a los designios de salvación
que el Padre ha dispuesto. ¡Envidiable su decisión y el talante con
que afronta su entrega!

- Y aunque parezca que las tinieblas van a poder con la luz, no es más
que un espejismo, porque el resultado será todo lo contrario: con su
entrega, se iluminará toda su vida; ahora es posible entender, con
claridad, toda la fuerza y el significado de sus palabras y acciones. Él
no propone una "doctrina", ni una "filosofía"; más bien, nos ofrece un
ESTILO de ser y de vivir. El símil del grano que cae en tierra y se
pudre, ilustra, de maravilla, cuál es su opción y su estilo.

- ¡Inmensa propuesta, hoy, para mí, para nosotros, seguidores de
Jesús! Sólo desde la entrega, y una entrega sin límites, podré entender
el sentido más profundo de la vida, porque solamente entregándola
podré recuperarla con una plenitud inusitada. La única manera de
saber si es verdad, es probándola. Ahí nos encontramos. ¡Que tengas
suerte, hermano/a, y... ánimos para intentarlo!

7.- COMENTARIOS A LAS LECTURAS
Ediciones Monjas Agustinas