PRIMERA LECTURA: Filipenses 3, 8-14

“... Todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del
conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo perdí todo, y todo lo
estimo basura con tal de ganar a Cristo... Para conocerlo a él, y la fuerza
de su resurrección, y la comunión con sus padecimientos, muriendo su
misma muerte... No es que haya conseguido el premio, o que ya esté en
la meta: yo sigo corriendo a ver si lo obtengo, pues Cristo Jesús lo
obtuvo para mí...”



CLAVES para la LECTURA

- Pablo escribe esta carta desde la CAUTIVIDAD. Va dirigida a la
Comunidad de Filipos, ciudad de Macedonia. Evangelizada en su segundo
viaje y del que Pablo conservaba un recuerdo muy cariñoso, ya que ésta
colaboró con él y le ayudó en todo momento.

- Esta perícopa nos ofrece el testimonio de un hombre tocado por la novedad
de Dios. Pablo, que quizás como ningún otro podría jactarse de su pasado
glorioso en el seno del judaísmo, cogido por Cristo, no duda en considerar
basura lo que hasta ahora había sido, para él, motivo de prestigio.

- Libre prisionero del amor de Dios (v. 12), se presenta como un atleta que
llega a la recta final de la meta en la carrera por la vida eterna (v. 14). Y ante
los “espectadores” judaizantes, orgullosos de la justicia proveniente de la
Ley, el apóstol traza magistralmente su biografía (vv. 4-14): el orgulloso
fariseo de antaño (vv. 4-6) ha visto invertido paradójicamente su modo de
entender ganancias y pérdidas (vv. 7s). “Conquistado por Jesucristo”,
creciendo en intimidad con “su” Señor (v. 8), ahora aspira exclusivamente a
ganar (v. 8), conocer (v. 10), conquistar (v. 12), con la intensidad inefable de
quien encuentra descanso e impulso siempre renovado al pregustar un premio
inestimable (vv. 8-14).



CLAVES para la VIDA.

- Muy sugerente de veras el testimonio de este seguidor de Jesús, y a pesar de
las profundas raíces de su vida en el judaísmo más intransigente, su
“encuentro con Jesús” supone un cambio radical para todo su caminar, para
toda su existencia. Desde ese encuentro, Pablo TODO lo ve de otra forma; por
cierto, muy diferente.

- “Conquistado por Jesucristo”: toda una experiencia que nos invita a vivir
desde algo fundante. Y para Pablo lo fundante es sentirse conquistado, pillado
por Cristo y para siempre, y eso a pesar de todas sus debilidades y que tanto
le debieron hacer sufrir, como confiesa en sus escritos.

- Sugerente, pues, hoy ese testimonio para mi vida creyente y seguidor de
Jesús. ¿Deseo para mí una experiencia similar? ¿Qué medios, que estén a mi
alcance, pongo en marcha para que así sea? Porque no puedo olvidar: si no he
vivido la experiencia de “ser conquistado por Jesucristo”, todo será muy
complicado y difícil.



EVANGELIO: Mateo 7, 21-27

“... No todo el que me dice “Señor, Señor”, entrará en el Reino de los
cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo...
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a
aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca...”



CLAVES para la LECTURA

- La Palabra de Jesús se muestra muy exigente; no basta con decir, también es
preciso cumplir la voluntad del Padre, que pide nuestra santificación en el
amor: «Misericordia quiero y no sacrificio» (Os 6, 6). En efecto, el Maestro
no reprocha la simple incoherencia, que nos sirve incluso de humillación y de
motivo de constante conversión. Lo que Jesús denuncia es la autosuficiencia
de quien se considera una persona de bien porque dice: «Señor, Señor», sin
que Jesús sea en realidad el Señor de su vida. A la oración debe
corresponderle un compromiso total con el cumplimiento de la voluntad del
Padre «en la tierra como en el cielo» (Mt 6, 10). Al final, en efecto, «ese
día»
, se verá cómo hemos construido.

- Entre los vv. 24-27 se encuentra, tanto en Mateo como en Lucas, la parábola
de la casa construida sobre la roca como ilustración de la actitud del
verdadero creyente, es decir, del que pone en práctica la palabra que ha
escuchado. Seremos necios o sensatos según dónde pongamos los
fundamentos de nuestro edificio espiritual. El que los ponga en la arena se
verá arrollado por las tempestades. Sólo el que construye sobre la roca de la
Palabra, el que va edificando día tras día su vida, podrá convertir su morada
en un lugar de encuentro con Dios y con los hermanos.

- Los vv. 28ss subrayan el estupor de las muchedumbres ante la enseñanza de
Jesús, que no remite, como hacían los maestros de la Ley, a una tradición
precedente, sino que tiene en sí mismo la misma autoridad de Dios y lleva a
cabo aquello para lo que Dios le ha enviado (Is 55, 11).



CLAVES para la VIDA

- Nos encontramos al final del Sermón de la Montaña, donde el Nuevo
Maestro nos ha dejado todo un programa de vida. Y, además, exigente. Para
que no haya ninguna duda, nos ofrece esta reflexión final, donde se nos
recuerda que no es suficiente con las “palabras”, sino que eso tiene que cuajar
en la vida, en los hechos. Es edificar con fundamento o construir sin bases.
¡Nada menos!

- Y es que no basta con entusiasmos espontáneos y sentimentales. Para Jesús,
el objetivo es “cumplir la voluntad del Padre” (v. 21). Esto es, construir
toda la existencia en las claves del Padre, en su forma de ver, entender y
plantear la vida. Para Jesús éste es el objetivo que da plenitud a su tarea y
quehacer. El que así lo hace, construye sobre roca firme, al estilo de Jesús.

- Aquí tengo todo un programa de vida y un objetivo: cumplir los deseos del
Padre, como el mismo Jesús lo hace. De ahí mi necesidad de mirar
constantemente en ese “espejo” de Jesús, para saber cuál es el camino. He
aquí la razón de escucharle cada día para que me recuerde (a mí que soy tan
olvidadizo) lo fundamental, lo que debe sustentar mi casa, mi vida. ¿Nos
animamos?

Oremos al Señor nuestro Dios, confiados en la intercesión del beato
Bernardo María Silvestrelli:

1.- Para que no falten en la Iglesia hombres y mujeres que proclamen con su
vida el espíritu de las bienaventuranzas, ROGUEMOS AL SEÑOR

2.- Para que los cristianos seamos capaces de difundir en todos los ambientes
el mensaje del Evangelio, ROGUEMOS AL SEÑOR

3.- Para que la Familia Pasionista, impulsada por el testimonio del beato
Bernardo María, crezca en pueblos y culturas nuevas para gloria de Cristo
Crucificado y al servicio de la Iglesia, ROGUEMOS AL SEÑOR

4.- Para que los formadores Pasionistas eduquen a los religiosos jóvenes en la
austeridad y en la dedicación a los más pobres y necesitados, ROGUEMOS
AL SEÑOR

5.- Para que todos nosotros, desde el espíritu Pasionista, sepamos llevar la
cruz de cada día y anunciar con fe y coherencia la pasión y resurrección de
Cristo, ROGUEMOS AL SEÑOR

ORACIÓN: Padre Santo, mira a tu Iglesia, a la que has confiado el
Evangelio de la cruz; haz que no le falte nunca el fruto y el signo
de la santidad, para que pueda anunciar con la fuerza del
Espíritu la Palabra que ilumina y salva. Por Jesucristo nuestro
Señor.

TESTIGOS: Familia Pasionista
- Fiestas propias -
Beato
Bernardo María Silvestrelli

9 de diciembre
El beato Bernardo María de Jesús (César Silvestrelli), nació en Roma el 7
de noviembre de 1831, de la noble familia Silvestrelli-Gozzani. Bautizado
el mismo día y confirmado el 7 de junio de 1840, fue ordenado sacerdote
en el Monte Argentaro el 22 de diciembre de 1855, emitiendo la profesión
religiosa el 28 de abril de 1857, en el noviciado de Morrovalle, donde tuvo
como compañero al futuro San Gabriel de la Dolorosa. Muy pronto fue
designado para desempeñar importantes oficios en la Congregación:
director de estudiantes, maestro de novicios, rector, consultor provincial y
Superior General los años 1878-88 y 1893-1907. Intrépido campeón del
espíritu de la Congregación en circunstancias particularmente difíciles,
imprimió un gran impulso a nuestro instituto en el mundo. Bajo su
iluminada y vigilante guía fueron fundadas seis nuevas provincias y
reorganizadas las que fueron probadas por la supresión gubernativa en
Italia y Francia. Habiendo renunciado al generalato, recibió por voluntad
del Papa el título vitalicio de Superior General honorario. Habiéndose
retirado a Moricone en la Sabina, murió allí de una caída el 9 de
diciembre de 1911, con 80 años de edad. Fue beatificado por Juan Pablo
II el 16 de octubre de 1988.

1.- DATOS BIOGRÁFICOS

3.- LA PALABRA DE DIOS PARA ESTE DÍA

4.- ORACIÓN DE LOS FIELES

7.- COMENTARIOS A LAS LECTURAS

2.- ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro,
que infundiste en el beato Bernardo María, presbítero,
un amor ardiente a Jesús crucificado
a través de la renuncia de los bienes temporales,
concédenos, por su intercesión y ejemplo,
que recordemos continuamente la pasión de Cristo
para que vivamos y muramos por él, que nos redimió.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. AMEN

5.- ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios Padre,
humildemente imploramos
de tu Divina Majestad
que estos dones, que ofrecemos
en honor del beato Bernardo María
y que testimonian tu poder y tu gloria,
le alcancen a tu pueblo
los frutos de la eterna salvación.
Por Jesucristo nuestro Señor. AMEN

6.- ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Fortalecidos con el pan de vida,
te rogamos, Señor
que, a ejemplo del beato Bernardo María
nos concedas servirte con entrega generosa
y amar a nuestros hermanos con amor incansable.
Por Jesucristo nuestro Señor. AMEN

PRIMERA LECTURA: Filipenses 3, 8-14

Todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de
Cristo Jesús, mi Señor.

Por él lo perdí todo, y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo y
existir en él, no con una justicia mía, la de la Ley, sino con la que viene de
la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios y se apoya en la fe.

Para conocerlo a él, y la fuerza de su resurrección, y la comunión con sus
padecimientos, muriendo su misma muerte, para llegar un día a la
resurrección de entre los muertos.

No es que haya conseguido el premio, o que ya esté en la meta: yo sigo
corriendo a ver si lo obtengo, pues Cristo Jesús lo obtuvo para mí.

Hermanos, yo no pienso haber conseguido el premio. Sólo busco una
cosa: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está
por delante, corro hacia la meta, para ganar el premio, al que Dios desde
arriba llama en Cristo Jesús.



Salmo responsorial: Sal 14, 1-5

R/. Dichoso el que camina en presencia del Señor

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda
y habitar en tu monte santo?
El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales. R/.

El que no calumnia con su lengua,
el que no hace mal a su prójimo.
El que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor. R/.

El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará. R/.



Aleluya

"El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará y
vendremos a él"
(Jn 14, 23)



EVANGELIO: Mateo 7, 21-27

"La casa edificada sobre roca
y la casa edificada sobre arena"

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos,
sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

Aquel día, muchos dirán:
“Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre
echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros”?

Yo entonces les declararé:
“Nunca os he conocido. Alejaos de mí, malvados”.

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a
aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se
salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero
no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.

El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a
aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se
salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se
hundió totalmente»