Santa Gemma Galgani,
Virgen

16 de mayo
Nació en 1878, cerca de Lucca, en Toscana. Desde niña se
consagró a la meditación de la pasión de Jesucristo, viviendo una
vida de pureza, en ansia continua del paraíso. Al quedar huérfana
de padre y madre, una familia de auténticas virtudes cristianas la
recibió caritativamente en su casa. Consagrada al Señor por el voto
de virginidad, se entregó con ardor a la consecución de la
perfección. Se distinguió por una ardiente devoción a la Eucaristía
y a Jesús crucificado. El Señor la enriqueció con singulares
carismas sobrenaturales, ofreciéndose como víctima por la
conversión de los pecadores. Suspiró intensamente por ingresar
entre las religiosas Pasionistas. No pudiendo conseguir la
realización de su ideal, dio un maravilloso ejemplo de santidad en
medio del mundo. Murió el sábado santo, 11 de abril de 1903, en
Lucca.

- Fiestas propias -
TESTIGOS: Familia Pasionista
1.- DATOS BIOGRÁFICOS
2.- LA PALABRA DE DIOS PARA ESTE DÍA
PRIMERA LECTURA: Hebreos 12, 1-6

"Fijos los ojos en Jesús,
que inició y completa nuestra fe"

Hermanos:

Una nube ingente de testigos nos rodea: por tanto, quitémonos lo que
nos estorba y el pecado que nos ata, y corramos en la carrera que nos
toca, sin retirarnos, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra
fe: Jesús, que, renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz,
despreciando la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del trono
de Dios.

Recordad al que soportó la oposición de los pecadores, y no os
canséis ni perdáis el ánimo. Todavía no habéis llegado a la sangre en
vuestra pelea contra el pecado. Habéis olvidado la exhortación
paternal que os dieron:
- «Hijo mío, no rechaces la corrección del Señor, no te enfades por su
reprensión; porque el Señor reprende a los que ama y castiga a sus
hijos preferidos».



Salmo responsorial: Sal 33, 2-3. 6-7. 8-9

R/. El Señor está cerca de quienes le buscan.

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R./

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor,
él lo escucha y lo salva de sus angustias. R./

El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R./



Aleluya

Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra,
porque has revelado los secretos del reino
a la gente sencilla.
Mt 11,25



EVANGELIO: Mateo 11, 25-30

"Has escondio estas cosas a los sabios y entendidos,
y se las has revelado a la gente sencilla"

En aquel tiempo, exclamó Jesús:
- «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has
escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado
a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha
entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie
conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera
revelar.

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os
aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y
humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo
es llevadero y mi carga ligera».

Invoquemos, hermanos, la misericordia de Dios y pidámosle que, de la
misma manera que ha querido iluminamos con los ejemplos de santa
Gema Galgani, nos alegre también atendiendo nuestras peticiones:

1.- Para que el Señor aumente la hermosura de su Iglesia haciendo
florecer en ella un número siempre creciente de vírgenes consagradas
a su servicio, roguemos al Señor.

2.- Para que por intercesión de santa Gema, el Señor ilumine a los
pecadores a fin de que reconozcan sus faltas, les infunda confianza de
que serán perdonados y les dé fuerza para confesar sus culpas,
roguemos al Señor.

3.- Para que los pobres, los agobiados, los desesperanzados y todos
los que con sus sufrimientos participan de la cruz de Cristo
encuentren consuelo en la pasión del Señor, roguemos al Señor.

4.- Para que la vida escondida con Cristo en Dios de las religiosas
pasionistas de clausura, atraiga a los que viven alejados de Dios a
una búsqueda viva del único que puede saciar la sed de felicidad del
corazón humano, roguemos al Señor.

5.- Para que todos nosotros, como santa Gema, saciemos en la
Eucaristía nuestras ansias de amor y el Señor fortalezca nuestra
debilidad y estimule nuestra esperanza, roguemos al Señor.

ORACIÓN: Señor, tú que elegiste entre tus fieles a santa Gema
Galgani para enseñamos el camino que conduce a ti, escucha
nuestra oración y concédenos que su ejemplo nos ayude a
seguir a Jesucristo crucificado, de manera que un día podamos
alcanzar con ella la gloria de tu reino. Por Jesucristo nuestro
Señor.

3.- ORACIÓN DE LOS FIELES
PRIMERA LECTURA: Hebreos 12, 1-6

"... Una nube ingente de espectadores nos rodea: por tanto,
quitémonos lo que nos estorba y el pecado que nos ata, y corramos
en la carrera que nos toca, sin retirarnos, fijos los ojos en el que
inició y completa nuestra fe: Jesús, que renunciando al gozo
inmediato, soportó la cruz, sin miedo a la ignominia, y ahora está
sentado a la derecha del Padre..."



CLAVES para la LECTURA

- La exhortación a perseverar en la fe no está hecha a partir de
conceptos, sino de modelos. El autor ha animado a los destinatarios
de la carta con el ejemplo de los antiguos, de una verdadera "nube"
de testigos (v. 1), y ahora les presenta a su contemplación al modelo
supremo, a Jesús, que es el principio y el guía de la fe y, al mismo
tiempo, su cumplimiento, su perfeccionador (v. 2). Él nos precede en
la "carrera" hacia Dios, que -como un certamen competitivo- tiene que
ser afrontada en las debidas condiciones.

- En primer lugar, es necesario prescindir de todo "estorbo" superfluo
(a lo esencial hay que tender con lo esencial) y del obstáculo del
pecado, que siempre acecha al cristiano e intenta enredarle; a
continuación, es preciso tener muy presente la meta. Puesto que el
mismo Jesús es la meta (v. 2), el camino y el que nos lo abre,
debemos considerar atentamente su recorrido y seguir sus pasos con
fidelidad. Y sus pasos pasan por la humillación, el sufrimiento, la
sumisión al odio y a la maldad, para llevar su peso aplastante con
amor redentor.

- Éste es el itinerario que Jesús aceptó realizar para llegar a la alegría
y a la gloria a la diestra del Padre (v. 2b). Quien le sigue por el
camino o, mejor aún, en la carrera, no debe apartar nunca la mirada de
Él, para poder tener la fuerza de la perseverancia y de una fidelidad
radical (vv. 3b-4).



CLAVES para la VIDA.

- Si antes han sido los testigos a los que el autor de la carta a los
Hebreos ha presentado, ahora con rotundidad y nitidez nos ofrece el
modelo del mismo Jesús, en quien todo adquiere su plenitud y
cumplimiento. Es sugerente que se nos presente a Jesús mismo como
META de esa "carrera" en la que nos hemos involucrado. Esto, sin
duda alguna, supone un estilo propio, y tener las cosas muy claras:
Jesús es el objetivo y la meta.

- La descripción que hace de Jesús es realmente gráfica y sugerente:
como el atleta que se despoja, se libera de todo estorbo para vivir la
competición en plenas condiciones, así también Cristo Jesús. Se
despoja de todo lo superfluo para vivir a tope el proyecto del Padre
en las mejores condiciones, aunque ello le suponga humillación,
sufrimiento, amor redentor. Esto mismo NOSOTROS.

- Caminar con los "ojos fijos en Jesús" es toda una fórmula para
nosotros, hoy, caminando tras sus huellas. Y, cómo no, supone una
ESPIRITUALIDAD bien definida: profundamente CRISTOLÓGICA.
La fuente y el manantial de nuestra vida y de nuestro caminar está en
Él, y no en otro lugar. Todo aquello que me ayude a esa
"configuración" con Él (cursos, experiencias de silencio y de
encuentro, ejercicios, profundización de la Palabra, ...) es necesario.



EVANGELIO: Mateo 11, 25-30

"Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y tierra, porque has
escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a
la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha
entregado mi Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a
quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis
cansados y agobiados y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y
aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y
encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi
carga ligera"



CLAVES para la LECTURA

- Esta perícopa, casi idéntica a Lc 10, 21-22, ha sido definida como
"el Magnificat de Jesús". Los sinópticos dan testimonio de que
Jesús tenía conciencia de ser el Hijo de Dios de forma única e
inefable. Unos pocos versículos bastan para mostrar el corazón de
este Hijo e invitarnos a poner en él nuestro cobijo.

- El contexto, ligeramente diferente en Mateo y Lucas por motivos
redaccionales, destaca en ambos el marcado contraste entre la
mentalidad común y los pensamientos de Dios (Is 55, 8ss). Jesús
bendice al Señor del cielo y de la tierra llamándole familiarmente
"Padre" y alaba el conocimiento que, insondable en su sencillez, no
se puede adquirir mediante el esfuerzo o trabajo humano. Este
conocimiento es puro don de Dios, revelación de Dios a los sencillos
(nepíoi: v. 25). Sólo los "pequeños" son capaces de acoger, con
naturalidad, los misterios del Reino de los Cielos anunciados por
Jesús. Él lo subraya con claridad: tal es el plan del Padre.

- En esta afirmación, Jesús nos revela su rostro interior, perfilado por
una adhesión inquebrantable a la voluntad de Dios, de quien recibe
todo y al que le devuelve todo con obediencia amorosa (vv. 26-27a).
Esta obediencia inaugura una comunión perfecta con Dios, que en el
lenguaje bíblico se expresa con el término conocimiento: no un
conocer nocional, sino una relación vital, en la que el Hijo puede
introducirnos (v. 27b).

- Retomando la antigua invitación de la Sabiduría (Prov 8, 5; 9, 5),
llama a los oprimidos por el peso de las tribulaciones de la vida y les
ofrece un yugo diferente al de la Ley. Acoger las enseñanzas de Jesús
no significa, en efecto, cargar con un cúmulo de normas a observar,
sino aprender de él la sencillez y humildad de corazón que hacen más
llevadera la prueba y más leve la tribulación (vv. 28-30). Quien
concuerda su corazón con el del Hijo encuentra descanso y sosiego
(v. 29b): el peso del Amor alza a quien lo lleva.



CLAVES para la VIDA

- ¡Sugerente, muy sugerente esta página evangélica! ¡No es de extrañar
que se le haya llamado "el Magnificat de Jesús" porque su
contenido es de una profundidad y belleza realmente impresionante!
Llama la atención el rostro del Padre-Dios que nos ofrece: ese don
que se ofrece a los sencillos, a los "pequeños", que tienen capacidad
de sorprenderse y de acoger con naturalidad este regalo del mismo
Dios. ¡Éstos si que aceptan plenamente los misterios del Reino, que
Jesús anuncia y lo hace realidad en su vida!

- Pero es que este texto evangélico, también nos muestra el mismo
interior de Jesús, tan profundamente modelado según el querer del
Padre, con una adhesión inquebrantable y filial que se expresa en la
plena confianza y disponibilidad ante lo que decida. ¡Vaya
"comunión" la que vive, y ésa es la que modela su vida de hijo!

- ¡Bueno...! ¡Vaya desafío para mi vida de creyente! Si esto es ser
seguidor de Jesús, me falta un tanto para, simplemente, aproximarme a
esa experiencia, que es la que puede MARCAR definitivamente mi
vida. Es una suerte que, en este tiempo de Pascua y en esta fiesta de
Santa Gema, se me vuelva a invitar a LO MEJOR. ¡Qué desafío para
mí!

4.- COMENTARIOS A LAS LECTURAS